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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://archivum-historicum.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Escritos sobre Historia, de H&#xE9;ctor J. Iaconis</title><description>Espacio virtual destinado a reunir textos, ensayos y art&#xED;culos, acerca de Historia, y dem&#xE1;s ciencias auxiliares de esta &#xE1;rea. Para que pueda servir, asimismo, como &#xE1;mbito de reflexi&#xF3;n e intercambio. Copyright by H&#xE9;ctor Jos&#xE9; Iaconis.</description><link>https://archivum-historicum.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>&#xA1;Bienvenidos!</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2012/080104-bienvenidos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2012/080104-bienvenidos-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: center;"><span style="color: #0000ff; font-size: x-large;"><strong>E-mail: h.j.iaconis@gmail.com</strong></span></p><p style="text-align: center;"><em><strong>Espacio virtual destinado a reunir textos, ensayos y art&iacute;culos, acerca de Historia, y dem&aacute;s ciencias auxiliares de esta &aacute;rea. Para que pueda servir, asimismo, como &aacute;mbito de reflexi&oacute;n e intercambio. Copyright by H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis.</strong></em></p><p><em><strong><br /></strong></em></p><p style="text-align: center;"><span style="font-size: xx-large;"><strong>*** SECCIONES TEMATICAS ***</strong></span></p><p style="text-align: center;">&nbsp;A continuaci&oacute;n ofrecemos las siguientes secciones tem&aacute;ticas donde podr&aacute; hallarse documentaci&oacute;n original (en formato texto y facs&iacute;mil), as&iacute; como art&iacute;culos y notas en general. &nbsp;Asimismo les invitamos a consultar la seccion&nbsp;ENLACES<strong>, donde hallar&aacute; recursos muy significativos para la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y tambi&eacute;n muchos otros art&iacute;culos encontrar&aacute; en la secci&oacute;n&nbsp;</strong>ARCHIVOS</p><p><a href="http://documentum-historicum.blogia.com/">TABVLARIVM: DOCUMENTOS HISTORICOS COMPILADOS (HISTORIA DE 9 DE JULIO)</a></p><p><a href="http://ad-literam.blogia.com/">AD LITERAM: TEXTOS HISTORICOS COMPILADOS (HISTORIA DE 9 DE JULIO)</a></p><p><a href="http://otrosautores.blogia.com/">ARTICULOS DE OTROS AUTORES (HISTORIA DE 9 DE JULIO)</a></p><p><a href="http://diccionariobiografico.blogia.com/">DICCIONARIO HISTORICO Y BIOGRAFICO (HISTORIA DE 9 DE JULIO), compilado por H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis</a></p><p><a href="http://ad-literam.blogspot.com/">RECURSOS ERUDITOS PARA EL ESTUDIO DE LA HISTORIA DE 9 DE JULIO</a></p><p><a href="http://cronicavecinal.blogia.com/">CRONICA VECINAL DE NUEVE DE JULIO.&nbsp;</a></p><p><a href="http://cronicavecinal.blogia.com/"></a><a href="http://historiadelaiglesia.blogia.com/">HISTORIA DE LA IGLESIA</a>&nbsp;-&nbsp;<a href="http://franciscolaphitz.blogia.com/">PADRE FRANCISCO LAPHITZ&nbsp;</a></p><p>Agradecemos s&iacute;rvase enviarnos sus comentarios respecto de los art&iacute;culos publicados.&nbsp;<em>H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis</em></p><p>________________________________________________</p><p><strong>CONTACTENOS:</strong>&nbsp;<strong>h.j.iaconis@gmail.com<br />___________________________________________</strong></p><p><a href="http://hectoriaconis.blogia.com/">CURRICULUM VITAE DE HECTOR JOSE IACONIS</a></p><p><strong>RECOMENDADAS</strong></p><p><a href="http://www.diarioel9dejulio.com.ar/" target="_blank">DIARIO "EL 9 DE JULIO"</a></p><p><a href="http://archivum-historicum.blogspot.com/2006/01/historia-de-9-de-julio-pro_113759585391941596.html"><strong>RESE&Ntilde;A SOBRE LA HISTORIA DE 9 DE JULIO</strong></a><br /><a href="http://archivum-historicum.blogspot.com/2006/01/historia-de-9-de-julio-prov-de-bs-as_18.html"><strong>LEYENDA DE LAS TRES LAGUNAS</strong></a><br /><a href="http://archivum-historicum.blogspot.com/2006/01/historia-de-9-de-julio-pro_113759597417897420.html"><strong>FUENTES PRIMARIAS PARA EL ESTUDIO DE LA HISTORIA DE 9 DE JULIO. PARTE I</strong></a><br /><strong>___________________________________________</strong></p><p><strong>OTROS ESPACIOS QUE, EN INTERNET, CONTIENEN INFORMACION SOBRE LA HISTORIA DE 9 DE JULIO</strong></p><p><a href="http://www.krear-t.com.ar/clalauquen/Historia.htm"><strong>9 DE JULIO (Dise&ntilde;ado por Krear-t)</strong></a><br /><a href="http://www.krear-t.com.ar/clalauquen/Unsiglo.htm"><strong>CRONOLOGIA HISTORICA (1900-2000) (Recomendado)</strong></a><br /><a href="http://www.krear-t.com.ar/clalauquen/Intenden.htm"><strong>NOMINA DE LOS INTENDENTES Y COMISIONADOS EN 9 DE JULIO (1886-2002)</strong></a><br /><a href="http://www.excelnet.com.ar/9dejulio/simbolos.asp"><strong>SIMBOLOGIA DE LA BANDERA DISTRITAL DEL PARTIDO DE 9 DE JULIO</strong></a></p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>"Historia magistra vitae est" (Cicer&oacute;n, en "De Oratore")</strong></em></p>]]></description><pubDate>Wed, 01 Aug 2012 01:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>El instalaci&#xF3;n del primer hospital en 9 de Julio</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2012/080101-el-instalacion-del-primer-hospital-en-9-de-julio.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2012/080101-el-instalacion-del-primer-hospital-en-9-de-julio.php</guid><description><![CDATA[<p><strong><em>* Por H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis.</em></strong></p><p>Julio de Vedia al fundar el campamento militar en 9 de Julio, previ&oacute; con antelaci&oacute;n las cuestiones de car&aacute;cter sanitario del nuevo campamento militar y la instalaci&oacute;n de un hospital de campa&ntilde;a.</p><p>El 13 de octubre del mismo a&ntilde;o, hab&iacute;a dirigido una nota al ministro de Guerra y Marina, general Juan Andr&eacute;s Gelly y Obes, con una lista de los materiales para las construcciones de cuarteles en el nuevo lugar. All&iacute; solicit&oacute; tambi&eacute;n los insumos necesarios para el hospital, la casa del m&eacute;dico, la botica y el dep&oacute;sito: 100 varas cumbreras, 400 tijeras, 720 ca&ntilde;as tacuarillas, 200 varas costaneras, 4 grandes ventanas rejas para el hospital, &nbsp;2 menores para la botica y alojamiento del m&eacute;dico, 3 grandes puertas para el hospital y el dep&oacute;sito, 2 menores para la botica y 4 para el m&eacute;dico, entre otros (1).</p><p>Adem&aacute;s, junto con el contingente que arrib&oacute; a Tres Lagunas, en octubre de 1863, se encontraba el m&eacute;dico militar Germ&aacute;n Vega, quien se convertir&iacute;a en el primer facultativo en prestar servicio en el nuevo campamento, el primer m&eacute;dico en instalarse en el naciente pueblo y el iniciador, por as&iacute; decirlo, de la historia de la medicina en 9 de Julio.</p><p>Para entonces, Vega contaba cuarenta a&ntilde;os de edad y manten&iacute;a con Vedia una relaci&oacute;n de estrecha amistad. Hab&iacute;a llegado a la Frontera del Oeste, en 1855, cuando por razones de salud pidi&oacute; ser enviado desde Tandil a Bragado. Cuando Vega se traslad&oacute; al nuevo campamento en Tres Lagunas es probable que su familia haya permanecido en Bragado; pues, al a&ntilde;o siguiente, habr&iacute;a de nacer &nbsp;su hija, que apadrin&oacute; Julio de Vedia y que fue bautizada con el nombre de la esposa de &eacute;ste.</p><p>Si bien Vega traslad&oacute; buena parte del equipamiento m&eacute;dico existente en Bragado, procur&oacute; no descuidar, en la medida de sus posibilidades, la atenci&oacute;n de aquel pueblo; por lo cual, eran frecuentes sus viajes desde un lugar al otro. La construcci&oacute;n del hospital era, sin dudas, imperiosa.</p><p>En noviembre de ese a&ntilde;o, hab&iacute;a en el campamento unos cincuenta enfermos y para comienzos diciembre a&uacute;n esperaba quemar la primera hornalla de ladrillos para edificar el hospital (2).</p><p>El 12 de febrero de 1864, el gobernador de Buenos Aires, Mariano Saavedra, expidi&oacute; un decreto, a los efectos de proceder &ldquo;a &nbsp;la fundaci&oacute;n de un nuevo pueblo que se denominar&aacute; Nueve de Julio&rdquo;. Cumpl&iacute;a as&iacute; con un requerimiento que le hab&iacute;a formulado Vedia, a principios de noviembre del a&ntilde;o anterior y al deseo de &ldquo;un gran n&uacute;mero de vecinos&rdquo;(3). Una vez creado el pueblo, el doctor Vega debi&oacute; permanecer de manera m&aacute;s permanente en el lugar, para la atenci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil y militar.</p><p>Con el hospital de campa&ntilde;a, que primero existi&oacute; en el Batall&oacute;n 1&ordm; de L&iacute;nea y en el Regimiento 5&ordm; de Caballer&iacute;a, se prest&oacute; asistencia m&eacute;dica a las tribus amigas de Melinao y de Rondeau, como as&iacute; tambi&eacute;n en la Tapera de D&iacute;az, a los indios de Coliqueo.Para 1865, el doctor Vega se hallaba al frente del hospital de 9 de Julio, una instalaci&oacute;n bastante precaria que desaparecer&aacute; pocos a&ntilde;os despu&eacute;s. En marzo de ese a&ntilde;o, el m&eacute;dico informaba sobre la situaci&oacute;n del hospital, alertando sobre de la carencia de camas, medicamentos y &uacute;tiles (4); y en abril, Vedia solicitaba el pago del subsidio econ&oacute;mico de 3000 pesos, para el hospital.&nbsp; &nbsp;</p><p>Otra cuesti&oacute;n que preocupaba, a la saz&oacute;n, a Vega, era el estado en que llegaban los medicamentos al pueblo. En septiembre de 1865, el cirujano militar se dirig&iacute;a al nuevo jefe de Frontera, el coronel Nicol&aacute;s Granada, sucesor de Vedia, para reclamarle que las damajuanas con alcohol eran recibidas con adulteraciones. Ese documento, al mismo tiempo, aparece un listado con algunas sustancias pedidas para la farmacia: aceite de almendras, aceite de bacalao, cebada inglesa, cremor[sic] t&aacute;rtaro, mostaza en polvo, zarzaparrilla, malva, manzanilla, nuez moscada, azufre, potasa c&aacute;ustica, canela y cascarilla; dem&aacute;s de ventosas, jeringas, morteros(5).&nbsp; &nbsp;</p><p>Quiz&aacute; pueda resultar innecesario aclarar que era parte de la tarea del m&eacute;dico la fabricaci&oacute;n de los medicamentos, b&aacute;lsamos &nbsp;y unturas. Eran a&uacute;n bastante acotadas las posibilidades que ofrec&iacute;a la farmacopea, como as&iacute; tambi&eacute;n la efectividad de las medicinas que pod&iacute;an &nbsp; elaborarse con recursos tan escasos.&nbsp; &nbsp;Ciertamente, si esa &eacute;poca el precario hospital pod&iacute;a mantenerse en pi&eacute; se deb&iacute;a, sobre todo, a los esfuerzos del m&eacute;dicos y al aporte personal del jefe de la Frontera o de algunos oficiales.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p><p>&nbsp;<strong>NOTAS</strong></p><p>(1) De un listado elaborado por Jos&eacute; L. Villalba, Bragado, 13 de octubre de 1863, en Direcci&oacute;n de Asuntos Hist&oacute;ricos del Ej&eacute;rcito, Servicio Hist&oacute;rico del Ej&eacute;rcito (en adelante, S.H.E.), Buenos Aires, Documentaci&oacute;n de Comandancias Militares, Frontera Oeste.</p><p>(2) Archivo del General Mitre (en adelante, AGM), &ldquo;Presidencia de la Rep&uacute;blica. 1862-1868&rdquo;, Buenos Aires, Biblioteca &ldquo;La Naci&oacute;n&rdquo;, 1913, tomo XXIV, p&aacute;gs. 39 y 41.</p><p>(3) Cfr. &ldquo;El Nacional&rdquo;, &nbsp;a&ntilde;o XII, n&ordm; 3404, Buenos Aires, 5 de noviembre de 1863, p&aacute;g. 2.</p><p>(4) El informe de Germ&aacute;n Vedia, fue fechado el 15 de marzo de 1865. Un d&iacute;a despu&eacute;s, Vedia lo remiti&oacute; al ministro Gelly y Obes. Original en S.H.E.</p><p>(5) De Germ&aacute;n Vega a Nicol&aacute;s Granada, 9 de Julio, 14 de septiembre de 1865, en S.H.E., Documentaci&oacute;n de Comandancias Militares, Frontera Oeste, caja n&ordm; 9, carpeta n&ordm; 3183.</p>]]></description><pubDate>Wed, 01 Aug 2012 01:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>Buenaventura N. Vita, historiador de 9 de Julio</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2011/090401-buenaventura-n-vita-historiador-de-9-de-julio.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2011/090401-buenaventura-n-vita-historiador-de-9-de-julio.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><em>* Por H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis</em></strong></p><p style="text-align: justify;">Muchas veces he recorrido, desde varios a&ntilde;os atr&aacute;s, los textos manuscritos y mecan&oacute;grafos, in&eacute;ditos o impresos, completos o fragmentarios de Buenaventura N. Vita. Los he observado, primero con la inquietud de un adolescente que deseaba acercarse al pasado de su comunidad, en otras ocasiones, intentando hallar alg&uacute;n prurito de originalidad o una novedad luego de la relectura, y luego con la admiraci&oacute;n de quien contempla una obra que, aunque perfectible, no deja de ser encomiable y de irradiar una luz que cautiva. Cada vez que penetro en un texto suyo parece surgir delante una novedad, algo nuevo, a&uacute;n no revelado, que no hab&iacute;a hallado en anteriores lecturas.</p> <p style="text-align: justify;">Las dos versiones que conocemos de <em>Cr&oacute;nica Vecinal</em>, el m&aacute;s extenso y trascendental de sus escritos, son la m&aacute;s viva expresi&oacute;n de un trabajo agudo y arduo. Si bien no son piezas de valor literario, pues la redacci&oacute;n tiende a poseer una sintaxis poco &aacute;gil que no por eso deja de ser l&iacute;mpida; ni tampoco una&nbsp; obra ce&ntilde;ida estrictamente al rigor de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, su indiscutible m&eacute;rito&nbsp; consiste en la propensi&oacute;n recurrente a presentar los acontecimientos de una manera n&iacute;tida y veraz, acotada sobre todo a la inquisici&oacute;n de las fuentes documentales. Vita ofrece, de este modo, por primera vez, la historia de 9 de Julio a trav&eacute;s de una relato llano que deja ver, incluso, el alma misma del <em>ser nuevejuliense</em>, el forjamiento de la identidad y de la idiosincrasia de una sociedad; y, de otro modo, tambi&eacute;n, aproxima al pensamiento mismo de su autor, un hombre amante de la verdad.</p> <p style="text-align: justify;">Los p&aacute;rrafos que siguen, de ning&uacute;n modo puede considerarse un ensayo &nbsp;biogr&aacute;fico acerca del primer historiador del Partido de 9 de Julio. Bien se ha dicho que el arte de la biograf&iacute;a est&aacute; relacionado &ldquo;con el destino del hombre&rdquo;, con el &ldquo;conocimiento del esp&iacute;ritu y de la penetraci&oacute;n de los caracteres&rdquo; y consiste en el &ldquo;an&aacute;lisis psicol&oacute;gico, la percepci&oacute;n y el ordenamiento de una maquinaria interna, la capacidad de distinguir dentro de ella ejes, palancas, ruedas y engranajes cada vez m&aacute;s delicados&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn1">[1]</a>. Una vida tan prol&iacute;fica como la de Vita y la fructuosa obra emprendida a lo largo de aquella, requieren de un estudio mucho m&aacute;s acabado y profundo.</p> <p style="text-align: justify;">Tan siquiera pretendemos esbozar una semblanza breve, donde pueda citarse algo de su importante contribuci&oacute;n al estudio del conocimiento hist&oacute;rico en 9 de Julio&nbsp; y de sus desvelos por preservar las fuentes primarias y la informaci&oacute;n que ellas aportaban... Sirva, pues, este trabajo breve, como un humilde homenaje a Buenaventura Vita, aquel caballero de grandes dotes humanos que, siendo ilustrado y magn&aacute;nimo, procur&oacute; ser esencialmente bueno.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>- I - </strong></p> <p style="text-align: justify;"><strong>UN HOMBRE Y SU TIEMPO</strong></p> <p style="text-align: justify;">La mayor parte de la existencia de Buenaventura N. Vita transcurri&oacute; en 9 de Julio, lugar de su nacimiento. Solamente el tiempo que le demand&oacute; completar sus estudios universitarios permaneci&oacute; fuera.</p> <p style="text-align: justify;">Su familia se hab&iacute;a radicado a escasos a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n del todav&iacute;a el promisorio pueblo. Sus padres, Francisco Vita Molinari y Celestina Anunziata Magnoni Balbiani, ambos italianos<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn2">[2]</a>, hab&iacute;a contra&iacute;do matrimonio en 9 de Julio a finales de 1881<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn3">[3]</a>. Poco menos de tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde,&nbsp; el 22 de junio de 1884<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn4">[4]</a>, nac&iacute;a Buenaventura Noe, quien tempranamente, desde la primera infancia, comenz&oacute; a ser receptor de an&eacute;cdotas y &ldquo;peque&ntilde;as historias&rdquo;, transmitidas por sus mayores, acerca de &nbsp;los or&iacute;genes del pueblo.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Infancia y adolescencia</strong></p> <p style="text-align: justify;">Sus estudios primarios los comenz&oacute; en 1890, en la Escuela Elemental n&ordm; 3, de 9 de Julio.&nbsp; En una &ldquo;Memoria&rdquo; sobre sus a&ntilde;os de estudiante, que redact&oacute; medio siglo m&aacute;s tarde, recordaba:</p> <p style="text-align: justify;"><em>A esa escuela concurr&iacute; un breve lapso de tiempo; me inscribieron en el mes de junio, y a los pocos d&iacute;as de concurrir a clase, mi precaria salud hizo crisis y pas&eacute; el resto del a&ntilde;o escolar enfermo y convaleciente<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn5"><strong>[5]</strong></a>. </em></p> <p style="text-align: justify;">Hacia febrero del a&ntilde;o siguiente, sin embargo, fue inscripto en la Escuela Elemental de Varones N&ordm; 1, que a la saz&oacute;n dirig&iacute;a el maestro Rafael Muzio. Para ese entonces, era el establecimiento educacional m&aacute;s prestigioso del lugar. Su director, a pesar de las discrepancias que m&aacute;s adelante mantendr&aacute; con otro educador, pose&iacute;a buenos dotes educacionistas y, es evidente, marc&oacute; su influencia entre los alumnos.</p> <p style="text-align: justify;"><em>La primera impresi&oacute;n </em>&ndash;comenta Vita- <em>que recib&iacute;, y </em>[que]<em> qued&oacute; profundamente grabada en mi cerebro, </em>[...]<em> fue la que me produjo el se&ntilde;or Muzio, de severidad paternal con el alumnado</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn6">[6]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">En su ni&ntilde;ez ya hab&iacute;a comenzado a padecer uno de los problemas, en su salud, que habr&iacute;an de afligirle a lo largo de su vida. Luego del traslado de la escuela, en 1892, al nuevo edificio levantado frente a la plaza principal, notaba:</p> <p style="text-align: justify;"><em>A m&iacute; me resultaron las nuevas aulas un martirio visual, porque las ventanas que estas ten&iacute;an</em> [...] <em>pose&iacute;an celos&iacute;as de madera, y cuando los rayos solares molestaba a algunos alumnos estas se cerraban, quedando los salones en penumbra. Resultando, desde esos instantes, que yo quedara inhibido de poder escribir, leer, etc., porque mi vista no me permit&iacute;a ver nada</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn7">[7]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">Durante su adolescencia, cuando -seg&uacute;n se estima- se ocup&oacute; de asistir a su padre en sus negocios, mantuvo un fluido contactos con los primeros pobladores de 9 de Julio, muchos de los cuales hab&iacute;a llegado con las fuerzas militares fundacionales o poco despu&eacute;s, y entonces ya transitaban la ancianidad. Esos testimonios orales fueron, si se quiere, el comienzo de su&nbsp; prolongada tarea de recopilaci&oacute;n de recursos y fuentes para el estudio de la historia regional.</p> <p style="text-align: justify;">Esos relatos, la m&aacute;s de las veces informales, le permitieron acercarse al pasado del lugar de una manera directa, casi <em>vivencial</em>; accediendo, quiz&aacute; sin saberlo, a informaciones que no habr&iacute;a de encontrar luego en documentos escritos, despu&eacute;s de los avatares sufridos por los pocos repositorios que exist&iacute;an.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Una vocaci&oacute;n pol&iacute;tica: la <em>ant&iacute;tesis </em>de sus principios </strong></p> <p style="text-align: justify;">Era a&uacute;n joven, cuando se incorpor&oacute; a la vida pol&iacute;tica partidaria, en el comit&eacute; local de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical. A diferencia de las personas que, en su tiempo, se encontraban vinculadas a la actividad pol&iacute;tica proselitista y <em>partidaria</em>, Buevantura Vita no se adecuaba completamente al ambiente que se viv&iacute;a en los comit&eacute;s y menos a&uacute;n a la violencia que sol&iacute;a desatarse en los d&iacute;as previos a los comicios o durante ellos. Era susceptible, cuando hab&iacute;a alcanzado su madurez, a discernir por permanecer doce horas corridas en el silencio y la quietud de su biblioteca en lugar de media hora entre los jugos de azar y el bullicio de los centros de propagandismo pol&iacute;tico que imperaban entonces.</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;No eran pocos, entre sus correligionarios, quienes disent&iacute;an de su escasa participaci&oacute;n en esas formas de &ldquo;vida pol&iacute;tica&rdquo; que manifestaba Vita, a&uacute;n cuando era integrante de una lista de candidatos<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn8">[8]</a>. A&uacute;n as&iacute; fue llamado por su partido para ocupar cargos de relevancia, como los de concejal&nbsp; y consejero escolar.</p> <p style="text-align: justify;">Las elecciones del 14 de abril de 1917 le permitieron acceder por primera vez al Consejo Escolar de 9 de Julio, corporaci&oacute;n en la que ingres&oacute; el 1&ordm; de mayo del mismo, y donde comenz&oacute; desempe&ntilde;ando, entre otros, el cargo de tesorero<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn9">[9]</a>. A partir de all&iacute; permaneci&oacute; poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn10">[10]</a>, Era evidente que gozaba de cierto prestigio entre sus camaradas, pues en las elecciones de diciembre de 1918 result&oacute; ser el candidato, para el Consejo Escolar de 9 de Julio, que m&aacute;s votos hab&iacute;a obtenido<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn11">[11]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">En la sesi&oacute;n del 2 de enero de 1919, a pesar de intentar denegar el ofrecimiento, Vita fue investido como presidente del Consejo Escolar. No obstante haber insistido, el electo, en que tal cargo deb&iacute;a corresponderle a Alejandro Muzio, el integrante m&aacute;s anciano de ese cuerpo, los electores se hab&iacute;an ratificado en su votaci&oacute;n<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn12">[12]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">Su labor en esta primera etapa fue prominente, pese a algunos contratiempos surgidos, ajenos al Consejo, pero que incidieron en el servicio. Los dos informes que dan cuenta de su gesti&oacute;n son una especie de escaparate que exhibe su escrupulosidad por llevar, de manera prolija, cada emprendimiento<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn13">[13]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">No permaneci&oacute; ajeno, en efecto, de los problemas internos que se sucedieron en el comit&eacute; de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical de 9 de Julio a comienzos de la d&eacute;cadas de 1920. En 1923, como consecuencia de un nombramiento efectuado por el dirigente radical Eduardo A. Fauz&oacute;n en la persona del escribano Esteban Dufourg, hab&iacute;a comenzado a producirse una severa fractura en el seno del radicalismo local. Los partidarios se encolumnaron tras las figuras de Fauz&oacute;n y del senador Guillermo Gougy (recibiendo las motes de &ldquo;fauzonistas&rdquo; y &ldquo;gougynistas&rdquo;) y comenzaron una lucha encarnizada que, por su magnitud y peculiaridades, encuentra pocos precedentes en otras comunidades de la provincia<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn14">[14]</a>. &nbsp;Buenaventura Vita adhiri&oacute; a la l&iacute;nea &ldquo;gougynista&rdquo;, si bien no existen, o al menos no tenemos noticias, fuentes que prueben el grado de afecci&oacute;n ni&nbsp; los m&oacute;viles que lo llevaron a elegir militar all&iacute;.</p> <p style="text-align: justify;">Luego de alejarse del Consejo Escolar, en diciembre de 1920, las elecciones realizadas ese mes lo llevaron a integrar el Concejo Deliberante<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn15">[15]</a>, por espacio de un a&ntilde;o, entre el 1&ordm; de enero de 1921 y el 21 de diciembre del a&ntilde;o siguiente en que renunci&oacute;.</p> <p style="text-align: justify;">No retorn&oacute; a la funci&oacute;n p&uacute;blica hasta enero de 1926, cuando fue elegido nuevamente presidente del Consejo Escolar. En este tiempo, quiz&aacute; por las influencias tendenciosas que recibi&oacute; de algunos de sus colaboradores y correligionarios, su actuaci&oacute;n no fue del todo feliz. Un urticante conflicto, en particular, vino a generar tensi&oacute;n entre el Consejo y la Asociaci&oacute;n de Maestros de 9 de Julio, arrastrando como victima al director de la Escuela n&ordm; 4, Enrique P. Cano, quien en alg&uacute;n tiempo hab&iacute;a militado en las filas del &ldquo;fausonismo&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn16">[16]</a>. Vita, sin dudas, no pudo eludir la ingerencia pol&iacute;tica de su sector en la gesti&oacute;n frente a ese organismo.</p> <p style="text-align: justify;">En mayo de 1928, &nbsp;volvi&oacute; al Concejo Deliberante<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn17">[17]</a>, donde permaneci&oacute; hasta el 18 de septiembre de 1930, en que fue dejado cesante al ser intervenida la provincia de Buenos Aires. En ese lapso, su labor como edil fue m&aacute;s destacada y prol&iacute;fica: Fue elegido presidente de la Comisi&oacute;n de Hacienda y Obras P&uacute;blicas<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn18">[18]</a> y en tal condici&oacute;n promovi&oacute; algunos proyectos interesantes<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn19">[19]</a>.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>La docencia y las instituciones, un breve paso</strong></p> <p style="text-align: justify;">Vita hab&iacute;a obtenido el t&iacute;tulo de <em>Procurador Universitario Nacional</em>, aunque fueron escasas las ocasiones en las que le cupo ejercer su profesi&oacute;n. La empresa de pompas f&uacute;nebres de su padre, que hab&iacute;a administrado hasta finales de la d&eacute;cada de 1920, le permiti&oacute; formarse una posici&oacute;n muy solvente que se vio a&uacute;n m&aacute;s solidificada con las rentas que recog&iacute;a de sus propiedades inmuebles.</p> <p style="text-align: justify;">Su vida, m&aacute;s bien despojada de las preocupaciones econ&oacute;micas, le permitieron disponer del tiempo necesario para sus investigaciones hist&oacute;ricas, de las que nos ocuparemos m&aacute;s adelante.</p> <p style="text-align: justify;">Ejerci&oacute; la docencia, por breve tiempo, desde comienzos de junio de 1931, en el Colegio del Pueblo, que funcionaba en la esquina de Bartolom&eacute; Mitre e Yrigoyen, con los auspicios del comit&eacute; local de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical. La direcci&oacute;n del mismo estaba a cargo de su esposa, Aurea Basilide Lozza, quien escaso tiempo antes se hab&iacute;a acogido a los beneficios de la jubilaci&oacute;n despu&eacute;s de ocupar la direcci&oacute;n de la Escuela n&ordm; 1.</p> <p style="text-align: justify;">Vita junto a Manuel Valenzuela ten&iacute;a a su cargo la asignatura Contabilidad, en el primer curso<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn20">[20]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">A pesar de su temperamento un tanto retra&iacute;do y adusto, siempre m&aacute;s dispuesto a la soledad de su estudio, prest&oacute; su participaci&oacute;n en varias comisiones especiales. Del mismo modo, la mesa directiva del Club Atl&eacute;tico &ldquo;9 de Julio&rdquo; lo cont&oacute; como decidido colaborador, tanto as&iacute; que, leg&oacute; como herencia su biblioteca privada a esa entidad, voluntad testamentaria que no fue cumplida.</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><strong>- II - </strong></p> <p style="text-align: justify;"><strong>ABRIR EL CAMINO: UN FECUNDO TRABAJO INTELECTUAL</strong></p> <p style="text-align: justify;">Cuando Buenaventura Vita comenz&oacute; sus investigaciones tendientes a reunir testimonios, documentos, informaciones, acerca de la historia del Partido de 9 de Julio, recorr&iacute;a por primera vez un camino inexplorado. Hasta ese momento, los archivos existentes en la ciudad no hab&iacute;an sido consultados sistem&aacute;ticamente con la finalidad de acometer una investigaci&oacute;n de car&aacute;cter hist&oacute;rico; y, de hecho, eran muy escasos los textos que circulaban impresos o publicados en prensa acera del pret&eacute;rito del lugar.</p> <p style="text-align: justify;">Todav&iacute;a menos se hab&iacute;a hecho para preservar las fuentes, los testimonios y otros bienes culturales del pasado. S&oacute;lo el escribano Carlos Ortiz Costa, en una acci&oacute;n poco valorada en sus inicios, hab&iacute;a procurado salvar objetos y documentos y ponerlos a disposici&oacute;n de sus vecinos: Siendo concejal hab&iacute;a proyectado una ordenanza, sancionada el 8 de julio de 1916, por medio de la cual creaba &ldquo;bajo la direcci&oacute;n Municipal, un Museo Hist&oacute;rico relacionado preferentemente con todo cuanto haya principalmente de atingencia a este Partido&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn21">[21]</a>. Era sumamente loable la iniciativa de Ortiz Costa, pero debieron transcurrir cuatro d&eacute;cadas para que su anhelo comience a cobrar verdadera forma.</p> <p style="text-align: justify;">En cierto modo, Vita llegaba tard&iacute;amente para la consulta del archivo de la Municipalidad de 9 de Julio, cuyos vol&uacute;menes comenz&oacute; a compulsar a comienzos de la d&eacute;cada de 1920 y volvi&oacute; a revisar &ndash;esta vez con mayor rigor- a partir del 24 de agosto de 1929<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn22">[22]</a>. En julio de 1917 hab&iacute;an sido destruidos incontables documentos cuyo alcance temporal se ubicaba entre 1884 y 1917<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn23">[23]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">No menos importante fue su trabajo por reunir fuentes hemerogr&aacute;ficas, impresos y publicaciones peri&oacute;dicas aparecidas en 9 de Julio desde la d&eacute;cada de 1880. Su colecci&oacute;n, en este sentido, adquiri&oacute; una importante dimensi&oacute;n.</p> <p style="text-align: justify;">A mediados de 1919 ya demostraba su inter&eacute;s en la reuni&oacute;n de informaci&oacute;n hist&oacute;rica, pues hab&iacute;a dirigido una nota al coronel Nicol&aacute;s de Vedia solicit&aacute;ndole, presumiblemente, informaciones acerca del fundador de 9 de Julio<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn24">[24]</a>. Tambi&eacute;n, en diciembre del mismo a&ntilde;o, requer&iacute;a a un amigo suyo, radicado en Los Toldos, informaci&oacute;n acerca de los abor&iacute;genes de la tribu de Coliqueo<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn25">[25]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">Su perseverante labor le permiti&oacute; formar, al cabo de algunos a&ntilde;os, uno de los archivos particulares m&aacute;s copiosos en la regi&oacute;n, que no dudaba en poner a disposici&oacute;n de toda persona que se lo requiriese. La minuciosidad en el registro de los datos fue una caracter&iacute;stica en el proceso de recolecci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Vita llevaba un cuaderno donde ordenaba el relevamiento de fuentes, el cual efectuaba en los archivos de instituciones de gesti&oacute;n oficiales o privada, mientras formaba un sin n&uacute;mero de "fichas" que luego emple&oacute; para la elaboraci&oacute;n de <em>Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de Julio</em>, sobre la que nos referiremos m&aacute;s adelante.</p> <p style="text-align: justify;">A fines de 1933 hab&iacute;a adelantado notablemente el texto de su obra. Le preocupaba reunir las ilustraciones necesarias para el mismo<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn26">[26]</a> y requer&iacute;a a uno de sus amigos que indagara acerca de un taller gr&aacute;fico apropiado para la edici&oacute;n en formato libro. Sobre lo &uacute;ltimo, Pedro Eppherre, antiguo vecino de 9 de Julio que se encontraba radicado en la ciudad de Buenos Aires, le escrib&iacute;a:</p> <p style="text-align: justify;"><em>Cumpliendo su encargo visit&eacute; los talleres gr&aacute;ficos de Porter Hnos. y otro de la calle Lavalle... D&iacute;as pasados hablando con un pariente literato que piensa editar una obra, le pregunt&eacute; por el precio de una edici&oacute;n y dice que hoy cobran barato por la falta de trabajo</em>...<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn27">[27]</a></p> <p style="text-align: justify;">Al mes siguiente, le invitaba a viajar a aquella ciudad para &ldquo;activar la edici&oacute;n de su obra&rdquo;.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Bibli&oacute;filo y coleccionista</strong></p> <p style="text-align: justify;">Si bien, Vita, es reconocido por el m&eacute;rito innegable de ser el <em>primer historiador de 9 de Julio</em>,&nbsp; no debe desestimarse sus condiciones de bibli&oacute;filo, filatelista y coleccionista<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn28">[28]</a>.</p> <p style="text-align: justify;"><em>No podr&iacute;amos afirmar acabadamente que, al comienzo del segundo cuarto de la d&eacute;cada de 1910 y principios de la siguiente, la sociedad de 9 de Julio se constituyera en un ambiente propicio para una actividad intelectual de esa &iacute;ndole; o, mejor a&uacute;n, que en la idiosincrasia de la mayor parte de los habitantes del lugar pudiera comprenderse o alentarse la inquietud de un vecino por conocer su historia. Si las compar&aacute;ramos con la situaci&oacute;n de otras ciudades, no eran tan relevantes las manifestaciones culturales que surg&iacute;an entonces. Ocurre que, tal vez, la preocupaci&oacute;n de aquella sociedad estaba centrada en otros intereses, la b&uacute;squeda de una consolidaci&oacute;n definitiva, un momento en el cual se iban generando los avances en el progreso urban&iacute;stico, tecnol&oacute;gico y econ&oacute;mico del lugar</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn29">[29]</a><em>.</em></p> <p style="text-align: justify;">Esa realidad, sin embargo, no lo desalent&oacute;. No s&oacute;lo form&oacute; una monumental biblioteca, sino que tambi&eacute;n la estructur&oacute; para que fuera una herramienta m&aacute;s en su labor. En cada uno de sus libros, folletos y otros impresos, sol&iacute;a colocar un sello de 4 por 7,5 cent&iacute;metros, en el cual anotaba la signatura topogr&aacute;fica del ejemplar (n&uacute;mero de registro, sala, biblioteca, estante, tabla, materia), de modo que le resultara simple devolverlo al lugar donde correspond&iacute;a.</p> <p style="text-align: justify;">A&uacute;n se conserva un peque&ntilde;o dossier titulado "Gu&iacute;a de clasificaci&oacute;n de la biblioteca de B. N. Vita", por medio del cual es factible conocer la organizaci&oacute;n de su acervo<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn30">[30]</a>. En este caso particular, la biblioteca se hallaba ordenada a partir de cinco clases&nbsp; tem&aacute;ticas o posiciones: I. Generalidades, II. Ciencias, III. Letras, IV. Artes, y V. 9 de Julio. M&aacute;s tarde, agreg&oacute; una sexta, denominado "Provincia de Buenos Aires", donde agrup&oacute; las constituciones provinciales, leyes y otros diversos vol&uacute;menes. En el t&iacute;tulo correspondiente a "9 de Julio" hab&iacute;a ubicado correspondientemente documentos originales, impresos y publicaciones sobre "periodismo local", "partidos pol&iacute;ticos locales", "comisiones-juntas-gobiernos locales", "balances", "ordenanzas-decretos-memorias", "estatutos-reglamentos", "asuntos personales", "censos-estad&iacute;sticas", "planos y cartograf&iacute;a local", "publicaciones oficiales", "correspondencia particular-postales diversas" y "correspondencia sobre asuntos p&uacute;blicos personal"<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn31">[31]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">En lo que respecta a su b&uacute;squeda de vestigios hist&oacute;ricos de orden documental, como as&iacute; tambi&eacute;n las colecciones numism&aacute;tica, medall&iacute;stico e iconogr&aacute;fica, todas alcanzaron importante dimensi&oacute;n y puede sostenerse que, a lo menos cuarenta a&ntilde;os de su vida, fueron dedicados al cuidado y al incremento de esas piezas.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Los Concursos de 1936 y 1947</strong></p> <p style="text-align: justify;">En marzo de 1936, Buenaventura Vita fue invitado a participar del primer &ldquo;Concurso de Monograf&iacute;as sobre la Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires&rdquo;, organizado por el Archivo Hist&oacute;rico de la misma provincia y dispuesto por decreto del 7 de febrero de ese a&ntilde;o. Si bien la fecha l&iacute;mite para la presentaci&oacute;n de los trabajos era el 1&ordm; de julio, se apresur&oacute; a enviar los siete primeros cap&iacute;tulos de su obra completa, ya que uno de los requisitos era que los textos no excedieras las 150 p&aacute;ginas.</p> <p style="text-align: justify;">El t&iacute;tulo elegido para su monograf&iacute;a fue, como se ver&aacute;, <em>Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de julio. 1863-1870</em>.</p> <p style="text-align: justify;">El 19 de junio, la auxiliar principal del Archivo Hist&oacute;rico, Guillermina Sors de Tricerri, recib&iacute;a el paquete con el original y sus copias, de manos del sobrino del autor, Oscar Luchini, quien se encontraba radicado en La Plata. Al d&iacute;a siguiente, el secretario de esa instituci&oacute;n, Rogelio Soria, se dirig&iacute;a a Vita inform&aacute;ndole que deb&iacute;a adecuar su presentaci&oacute;n al reglamento del concurso, en lo que respecta al uso de la firma con pseud&oacute;nimo<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn32">[32]</a>. Sin embargo, cuando su sobrino Oscar regres&oacute; al Archivo, en la tarde del 24 de junio, hall&oacute; otras dificultades, entre las que resaltaban las inadecuadas dimensiones y los errores de tabulaci&oacute;n en las p&aacute;ginas:</p> <p style="text-align: justify;"><em>Habl&eacute; con el secretario </em>&ndash;comenta Oscar Luchini a su t&iacute;o-<em>, el que me dijo que tu trabajo no se hallaba en condiciones reglamentarias pero que lo dejara. Tambi&eacute;n me pidi&oacute; que dijera que &eacute;l te daba la seguridad que el trabajo ser&iacute;a considerado por los jurados que es lo que a vos m&aacute;s te interesaba... En las condiciones que est&aacute; el tuyo hay otros tantos<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn33"><strong>[33]</strong></a>.</em></p> <p style="text-align: justify;">Empero no haberse ajustado la monograf&iacute;a a las normas fijadas para el dise&ntilde;o de la misma, el 17 de julio de 1936 fue seleccionada entre las mejores. El jurado, presidido por el doctor Ricardo Levene, director del Archivo Hist&oacute;rico de la provincia; el profesor Carlos Heras, presidente del Centro de Estudios Hist&oacute;ricos de La Plata; Enrique Udaondo, director del Museo Hist&oacute;rico de Luj&aacute;n; el profesor Alberto Palcos, director de la Biblioteca P&uacute;blica de la Universitad platense; el doctor Manuel M. Eli&ccedil;abe, presidente del C&iacute;rculo de Periodistas de la provincia; y ingeniero Jos&eacute; Luis Burg&uuml;e&ntilde;o, director del Geodesia, recomend&oacute; la publicaci&oacute;n de diez de las veintisiete obras presentadas, entre las cuales se encontraba <em>Cr&oacute;nica Vecinal de 9 de Julio<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn34"><strong>[34]</strong></a></em>.</p> <p style="text-align: justify;">En la tarde del viernes 11 de septiembre de 1936 tuvo lugar la entrega de los diplomas a quienes hab&iacute;an participado del Concurso. Vita, quien no asisti&oacute; a ese acto, se excus&oacute; en una nota dirigida al doctor Levene, a la vez que le solicitaba la remisi&oacute;n de su monograf&iacute;a para efectuarle nuevas correcciones.</p> <p style="text-align: justify;">A partir de esa fecha se ocup&oacute; de buscar las ilustraciones que a&uacute;n no pose&iacute;a, para insertar en la publicaci&oacute;n que efectuar&iacute;a, de su monograf&iacute;a, el Archivo Hist&oacute;rico.</p> <p style="text-align: justify;">Del mismo modo, se encaminaba hacia la conclusi&oacute;n de su <em>opera omnia</em>, con l&iacute;mite (&iquest;parcial?) en 1900; y, a la vez, requer&iacute;a la colaboraci&oacute;n de su amigo Eppherre para que le tomara apuntes en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional.</p> <p style="text-align: justify;">La muere de su hijo C&eacute;sar Augusto, ocurrida en la madrugada del 15 de julio de ese a&ntilde;o, hab&iacute;a afectado muy hondamente su &aacute;nimo, lo cual se sumaba a los pesares que le causaba una grave enfermedad. A&uacute;n as&iacute;, poco a poco, fue hallando un refugio, cada vez m&aacute;s intenso, en su trabajo historiogr&aacute;fico. En una carta al doctor Tom&aacute;s D. West, le explicaba:</p> <p style="text-align: justify;"><em>La obra completa que tengo en preparaci&oacute;n e interumpi&oacute; por ahora la muerte de &ldquo;Petete&rdquo; </em>&nbsp;[apodo con que llamaban a su hijo]<em>, que me dej&oacute; sin voluntad para nada, abarca del 63 al 900...</em></p> <p style="text-align: justify;"><em>La obra es muy amplia, abarcar&aacute; unas 750 p&aacute;ginas </em>[...]<em> pero no ser&aacute; editada hasta despu&eacute;s que aparezca la edici&oacute;n del Archivo<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn35"><strong>[35]</strong></a>.</em></p> <p style="text-align: justify;">La fecha de conclusi&oacute;n del original mecan&oacute;grafo completo de su <em>Cr&oacute;nica Vecinal</em>, para el per&iacute;odo temporal 1863-1900, lleva fecha 26 de octubre de 1936.</p> <p style="text-align: justify;">La monograf&iacute;a premiada en el Concurso de 1936 fue enviada al Taller de Impresiones Oficiales de la provincia a fines de julio del a&ntilde;o siguiente<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn36">[36]</a>. En octubre, el historiador nuevejuliense, correg&iacute;a las pruebas de imprenta<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn37">[37]</a> y en el primer cuarto del a&ntilde;o siguiente el libro ve&iacute;a la luz, con el n&uacute;mero XIV de la serie de publicaciones del Archivo, denominada &ldquo;Contribuci&oacute;n a la historia de los pueblos de la Provincia de Buenos Aires&rdquo;.</p> <p style="text-align: justify;">El trabajo de Buenaventura Vita prosigui&oacute; tan din&aacute;micamente como hasta entonces. Manten&iacute;a una fluida correspondencia con otros historiadores de la regi&oacute;n, colaboraba en algunas publicaciones y se ocupaba de continuar nutriendo su valioso archivo.</p> <p style="text-align: justify;">En 1947 el Archivo Hist&oacute;rico de la provincia, organiz&oacute; el &ldquo;Segundo Concurso de Monograf&iacute;as in&eacute;ditas sobre la historia de los pueblos&rdquo;. En agosto recib&iacute;a las <em>Bases</em> organizativas del mismo y el 24 de octubre remit&iacute;a &ldquo;un paquete conteniendo seis ejemplares de [...] &lsquo;Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de Julio. 1871-1877&rsquo;&rdquo; que hab&iacute;a &ldquo;preparado para intervenir en el Segundo Congreso...&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn38">[38]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">Esta vez hab&iacute;a elegido participar con una &ldquo;segunda parte&rdquo; de su trabajo, nuevamente siete cap&iacute;tulos. Al principio hab&iacute;a elegido el pseud&oacute;nimo de &ldquo;Claflaquen&rdquo; para firmarlo, pero como ello no era requisito en el reglamento, opt&oacute; por utilizar su nombre.</p> <p style="text-align: justify;">La <em>Cr&oacute;nica </em>&nbsp;de Vita volvi&oacute; a ser escogida, entre las mejores, con recomendaci&oacute;n del jurado para su publicaci&oacute;n. Pero, lamentablemente, a&uacute;n permanece in&eacute;dita.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Su participaci&oacute;n en el Congreso de Historia de 1950</strong></p> <p style="text-align: justify;">Entre el 25 y el 28 de septiembre de 1950, impulsado por el Archivo Hist&oacute;rico de la provincia tuvo lugar en La Plata el &ldquo;Primer Congreso de Historia de los Pueblos&rdquo;, que fue presidido por el doctor Ricardo Levene, y cuya organizaci&oacute;n hab&iacute;a comenzado promediando el a&ntilde;o anterior.</p> <p style="text-align: justify;">En marzo de 1950, Vita fue informado por el doctor Levene acerca de la realizaci&oacute;n del Congreso, a la vez que le requer&iacute;a el env&iacute;o de &ldquo;sugerencias y un informe sobre el estado de la documentaci&oacute;n existente en los archivos locales [...] y los lugares y monumentos hist&oacute;ricos del distrito&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn39">[39]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">El nuevejuliense atendi&oacute; la solicitud con particular diligencia. Pues, seg&uacute;n puede deducirse de un texto que se encuentra al reverso de la &nbsp;citada misiva, el 6 de mayo (&ldquo;a las 16:20&rdquo;) estuvo en la &ldquo;Intendencia&rdquo;; tres d&iacute;as m&aacute;s tarde, en la &ldquo;Comisar&iacute;a&rdquo;; y el &ldquo;12 de mayo en iglesia&rdquo;, examinando los archivos o recogiendo informaci&oacute;n sobre ellos. Poco despu&eacute;s remiti&oacute; el <em>Informe sobre el estado de los Archivos locales</em> y, en la carta con que lo acompa&ntilde;&oacute;, suger&iacute;a la iniciaci&oacute;n de &ldquo;un movimiento&rdquo; que fomentada la preservaci&oacute;n del material hist&oacute;rico-documental, aludiendo:</p> <p style="text-align: justify;"><em>... nuestros abuelos en esto, ten&iacute;an comprensi&oacute;n y conciencia de lo que significaba para el futuro, la conservaci&oacute;n del acerbo documental, en vista al futuro</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn40">[40]</a><em>. </em></p> <p style="text-align: justify;">Vita hab&iacute;a conocido personalmente algunos casos de destrucci&oacute;n de documentaci&oacute;n. En su archivo reuni&oacute; una parte de los documentos que pertenecieron a la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, de la cual su padre hab&iacute;a sido fundador y presidente de la comisi&oacute;n directiva; pues, en cierta ocasi&oacute;n hab&iacute;a encontrado al gerente de esa instituci&oacute;n destruyendo papeles antiguos de manera indiscriminada.</p> <p style="text-align: justify;">El <em>Informe</em> fue publicado en las memorias del Congreso y daba cuenta del estado de los archivos de la Municipalidad de 9 de Julio, la parroquia, el Juzgado de Paz y la Comisar&iacute;a de Polic&iacute;a:</p> <p class="BodyText2" style="text-align: justify;"><em>El Archivo Municipal no se encuentra organizado, estando &uacute;nicamente clasificada la documentaci&oacute;n antigua desde 1886, y puesta en biblioratos a principios del siglo actual, la que alcanza hasta 1883 &oacute; 1884, documentaci&oacute;n que conozco en sus m&aacute;s m&iacute;nimos detalles por haberla estudiado a toda ella en 1921. Existen varios libros copiadores de esa &eacute;poca con anotaciones diversas sobre la administraci&oacute;n municipal. Con referencia al lapso 1884-1917 se puede decir que no existe nada, porque en julio de 1917, las autoridades de ese entonces, destruyeron la documentaci&oacute;n correspondiente, haci&eacute;ndola sepultar en un pozo de balde que existi&oacute; en el patio del edificio municipal.</em></p> <p style="text-align: justify;"><em>Existe el Archivo Parroquial con su correspondiente &iacute;ndice general de los registros parroquiales desde la creaci&oacute;n en 1868 de la parroquia. Seg&uacute;n me inform&oacute; el teniente cura, desde principio de siglo forma parte del mismo la colecci&oacute;n de la Revista Eclesi&aacute;stica</em>.<em>&nbsp;</em></p> <p style="text-align: justify;"><em>Desde que se separaron las funciones de Juez de Paz de las de Presidente de la Municipalidad y el Juzgado de Paz se instal&oacute; en su local propio, tiene archivo, y actualmente se halla organizada toda su documentaci&oacute;n hasta 1949, por a&ntilde;os, con sus correspondientes &iacute;ndices.</em></p> <p class="BodyText3" style="text-align: justify;"><em>Se inform&oacute; que toda la documentaci&oacute;n que hab&iacute;a en la Comisar&iacute;a, anterior a 1940, fue incinerada, no existiendo actualmente, empaquetadas, m&aacute;s que las &oacute;rdenes del d&iacute;a, de los a&ntilde;os posteriores hasta la fecha</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn41">[41]</a><em>.</em></p> <p style="text-align: justify;">El 4 de septiembre, el doctor Levene le notificaba oficialmente que hab&iacute;a sido designado miembro titular en el Congreso. No fue el &uacute;nico nuevejuliense en asistir, tambi&eacute;n lo hizo, en car&aacute;cter de delegada de la Comuna, la docente Juana El&iacute;as de Mascheroni<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn42">[42]</a>.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Antes del ocaso</strong></p> <p style="text-align: justify;">Los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la vida de Buenaventura Vita no permanecieron ajenos al estudio del pasado de su pueblo. A pesar de que sus fuerzas tend&iacute;an a doblegarlo prosegu&iacute;a su labor con entusiasmo.</p> <p style="text-align: justify;">Poco menos de un a&ntilde;o antes de su muerte encontr&oacute; un amigo que pose&iacute;a comunes inquietudes, el padre Meinrado Hux, un monje suizo del Monasterio Benedictino de Santa Mar&iacute;a, en Los Toldos, de quien huelga realizar comentarios acerca de su eximia obra. El 26 de agosto de 1953, Hux le hab&iacute;a solicitado, en pr&eacute;stamo, un ejemplar de su <em>Cr&oacute;nica Vecinal</em> y, desde entonces, surgi&oacute; una rica correspondencia epistolar entre ambos, ocasiones en las cuales intercambiaban datos, libros y m&uacute;ltiples comentarios. En esas cartas es destacable observar que los a&ntilde;os no hab&iacute;an apagado el &iacute;mpetu y la avidez por el saber.</p> <p style="text-align: justify;">Vita visit&oacute; al padre Hux, en su monasterio, el 4 de noviembre del mismo a&ntilde;o y el segundo devolvi&oacute; la atenci&oacute;n el 5 de enero del&nbsp; a&ntilde;o siguiente y lo continu&oacute; visitando un poco m&aacute;s adelante: &ldquo;Cada vez -recuerda Hux- que lo visitaba era una charla hist&oacute;rica, nos encontr&aacute;bamos en nuestro tema, &eacute;l con su 9 de Julio, yo con Los Toldos y los indios. Tanta confianza me ten&iacute;a que abr&iacute;a, ante mi, su caja de seguridad, donde conservaba sus manuscritos, los cuales me prestaba para llevar a casa y tomarle notas&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn43">[43]</a>. Esa amistad se mantuvo hasta la muerte de Vita, ocurrida en la noche del 20 de junio de 1954<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn44">[44]</a>.</p> <p style="text-align: justify;"><em>Lo que m&aacute;s me alegra </em>&ndash;a&ntilde;ade el padre Hux- <em>de nuestra amistad y comunicaci&oacute;n es que pude ayudarlo, en su &uacute;ltima enfermedad, a prepararse...</em></p> <p style="text-align: justify;"><em>Cuando supe que estaba gravemente enfermo fui a visitarlo. Conversamos un buen rato y al final le dije a la esposa que deseaba halar a solas con &eacute;l... Le pregunt&eacute; si estaba dispuesto a hacer la confesi&oacute;n, que yo era un sacerdote y pod&iacute;a brindarle ese servicio sacerdotal... Estaba lo m&aacute;s dispuesto, no tuvo ning&uacute;n reparo, realmente abri&oacute; su coraz&oacute;n y yo &eacute;l m&iacute;o...</em></p> <p style="text-align: justify;"><em>Lo he considerado como un buen amigo, m&aacute;s bien un padre</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn45">[45]</a><em>. </em></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><strong>- III - </strong></p> <p style="text-align: justify;"><strong>SU OBRA</strong></p> <p style="text-align: justify;">Quien pretenda realizar un estudio de la obra de Buenaventura N. Vita, deber&aacute; formularse, sin dudas, una pregunta inicial: &iquest;Es posible determinar la totalidad del trabajo de este autor?. De inmediato hallar&aacute; el primer escollo: los l&iacute;mites temporales de su trilog&iacute;a m&aacute;s importante, <em>Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de Julio</em>.</p> <p style="text-align: justify;">Como dijimos, en la actualidad pueden hallarse dos versiones incompletas de ella, cuyo per&iacute;odo de estudio comprende 1863-1900, con un completo ap&eacute;ndice de autoridades oficiales hasta 1930. Pero, con todo, hay quienes sostienen que hab&iacute;a escrito su <em>Cr&oacute;nica</em> con continuidad hasta 1930, de cuya existencia no tenemos noticias. Lo cierto es que, entre sus papeles, exceden las fichas de <em>regesta</em> con datos sobre hechos, estad&iacute;sticas y otros aspectos del siglo XX.</p> <p style="text-align: justify;">Acaso, &iquest;despu&eacute;s de haber finalizado esa parte de su obra en 1936, en&nbsp; los poco m&aacute;s de tres lustros que le restaron de vida, no continu&oacute; escribiendo su obra,, incrementando el alcance temporal y sobrepasando el comienzo del siglo XX?. No lo sabemos con certeza.</p> <p style="text-align: justify;"><strong><em>Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de Julio</em></strong></p> <p style="text-align: justify;">Los treinta y siete cap&iacute;tulos de <em>Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de Julio. 1863-1900</em>, que conocemos, en un principio los consideramos la primera versi&oacute;n de su obra, pero hoy es factible inferir que se trata de una versi&oacute;n m&aacute;s tard&iacute;a, que en adelante la distinguimos as&iacute;. La que Vita concluy&oacute; en octubre de 1936 estaba formada por treinta y ocho cap&iacute;tulos, pero de ella s&oacute;lo se tienen fragmentos. En ambas versiones -as&iacute; como en otra a&uacute;n m&aacute;s incompleta, que aqu&iacute; no tendremos en cuenta en raz&oacute;n de las limitaciones de espacio- se observa una estructura homog&eacute;nea y semejante.</p> <p style="text-align: justify;">Es de notar que en todos los casos, a&uacute;n en las monograf&iacute;as presentadas para los concursos de monograf&iacute;as, el autor omite a&ntilde;adir una <em>introducci&oacute;n</em> y una <em>conclusi&oacute;n</em>. &nbsp;Tambi&eacute;n, en el texto de 1936, se advierte la existencia de escasas notas y citas, a diferencia de la <em>versi&oacute;n tard&iacute;a</em> y de la monograf&iacute;a premiada en el primer concurso.</p> <p style="text-align: justify;">En la primera parte de la obra, <em>Cr&oacute;nica Vecinal de Nueve de Julio. 1863-1870</em>, que edit&oacute; el Archivo Hist&oacute;rico de la provincia en 1938, como en los cap&iacute;tulos restantes in&eacute;ditos, las fuentes primarias mayormente citadas corresponden al archivo de la Municipalidad de 9 de Julio. Esto permite suponer que el autor no conoci&oacute;, por lo menos entonces, el contenido de otros repositorios importantes: el Archivo del Estado Mayor General del Ej&eacute;rcito, el Archivo In&eacute;dito del General Mitre, el Archivo Hist&oacute;rico de la provincia y el Archivo General de la Naci&oacute;n.</p> <p style="text-align: justify;">En la bibliograf&iacute;a citada en la edici&oacute;n de 1938 aparece un t&iacute;tulo que, para ese entonces, ya parec&iacute;a ser &ldquo;raro&rdquo;: "Episodios del Ej&eacute;rcito Viejo", escrito por el teniente coronel Dolveo Guevara, quien hab&iacute;a participado en la fundaci&oacute;n del campamento y del pueblo de 9 de Julio.</p> <p style="text-align: justify;">Cuando estaba prepar&aacute;ndose la impresi&oacute;n de <em>Cr&oacute;nica Vecinal... 1863-1870</em>, Guillermina Sors de Tricerri se dirigi&oacute; a Vita solicit&aacute;ndole le enviara, para completar las citas de su monograf&iacute;a, la fecha y lugar de impresi&oacute;n de <em>N&uacute;meros y L&iacute;neas del Ej&eacute;rcito Argentino</em>, de Adolfo Sald&iacute;as y de <em>Episodios del Ej&eacute;rcito Viejo</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn46">[46]</a>. Evidentemente, si esta &uacute;ltima hubiera resultado conocida o de consulta corriente, la auxiliar principal del Archivo Hist&oacute;rico no hubiera recurrido al autor requiri&eacute;ndole esos datos<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn47">[47]</a>. Por otro lado, en 1941, el historiador&nbsp; Carlos A. Grau escribi&oacute; a Vita pidiendo le informara el lugar donde hab&iacute;a consultado el libro de Guevara: "...no lo he podido hallar en las librer&iacute;as ni en las Bibliotecas Nacional de Buenos Aires y de la Universidad de La Plata..."<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn48">[48]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">El empleo del testimonio oral, como fuente, cobra relevancia a lo largo de los treinta y ocho cap&iacute;tulo la <em>opera omnia</em> de Vita. Sin que le resulte imprescindible citarlos, ha recogido m&uacute;ltiples testimonios de vecinos del lugar, incluso de su padre. As&iacute; pues aparecen dos indicaciones expl&iacute;citas en varias partes del texto.</p> <p style="text-align: justify;">Mejor a&uacute;n, el relato de acontecimientos sucedidos en 1898 y 1899, lo acrecienta sus vivencias personales.</p> <p style="text-align: justify;">No en desmedro de otros aspectos del amplio contexto hist&oacute;rico, dio especial importancia, a las <em>cuestiones pol&iacute;ticas</em> y, del mismo modo, a las particularidades de la <em>vida partidaria</em> en las diferentes corrientes. Tan preciso intent&oacute; ser en la presentaci&oacute;n de esos acontecimiento que opt&oacute; por omitir todo juicio al respecto. Son muy escasas las opiniones, de car&aacute;cter personal, que a&uacute;n como obligado protagonista, efect&uacute;a. Las escasas y muy recatadas apreciaciones que deja escapar, apart&aacute;ndose del narraci&oacute;n f&aacute;ctica, no alcanzan a formar una idea sobre la orientaci&oacute;n que podr&iacute;a tener su an&aacute;lisis cr&iacute;tico. No obstante no cre&iacute;a en la <em>ingenuidad</em> de las fuentes. Cuando consultaba o transcrib&iacute;a un documento sol&iacute;a, aunque no directamente en su obra, manifestar su apreciaci&oacute;n sobre la autenticidad o la tendenciosidad del contenido, usando un lenguaje franco y directo. En una ocasi&oacute;n localizamos una nota marginal de su pu&ntilde;o y letra, en el texto del acta de una sesi&oacute;n del Concejo Deliberante,&nbsp; donde luego de explicar el &ldquo;error&rdquo; que hab&iacute;a encontrado conclu&iacute;a: &ldquo;&iexcl;as&iacute; se macanea!&rdquo;.</p> <p style="text-align: justify;">Datos estad&iacute;sticos y acerca de la demograf&iacute;a del Partido de 9 de Julio aparecen reiteradamente a lo largo de su <em>Cr&oacute;nica</em>. Empleaba, al parecer, dos fuentes esenciales: El archivo de la parroquia de 9 de Julio (hoy catedral), hasta 1889 y el de la delegaci&oacute;n del Registro Provincial de las Personas, para los a&ntilde;os sucesivos. Tambi&eacute;n se advierte el uso de los cuadros descriptivos divulgados por la <em>Revista de Educaci&oacute;n</em>, publicaci&oacute;n oficial del Consejo General de Educaci&oacute;n de la Provincia, entre m&aacute;s.</p> <p style="text-align: justify;">Tambi&eacute;n recoge los datos de los dos censos nacionales, de 1869 y 1895, y del provincial de 1881.</p> <p style="text-align: justify;">Ante las limitaciones de car&aacute;cter documental que pod&iacute;a hallar o frente a la ausencia de archivos institucionales, no escatim&oacute; en mencionarlos, destacado que si no daba m&aacute;s noticias acerca de tal o cual hecho se deb&iacute;a a la inexistencia de fuentes. Ese es, en efecto, el caso de la fundaci&oacute;n y el protagonismo de la Logia &ldquo;Igualdad&rdquo; de 9 de Julio, erigida en 1878, de la cual Vita no dispon&iacute;a m&aacute;s que unos pocos datos. Reclamaba, en dos ocasiones, por el esclarecimiento del destino que hab&iacute;an tenido los archivos de ese taller mas&oacute;nico.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Trabajos menores</strong></p> <p style="text-align: justify;">No resulta simple discernir la cantidad de obras o proyectos de trabajo que Vita efectu&oacute; a trav&eacute;s de un tiempo tan prolongado. En 1956 su esposa don&oacute; su rico archivo a la comisi&oacute;n que trabajaba en la organizaci&oacute;n del Archivo y Museo Hist&oacute;rico. Tristemente, el tratamiento que, a lo largo de las d&eacute;cadas siguientes, recibi&oacute; esa documentaci&oacute;n, caus&oacute; la p&eacute;rdida de varias unidades documentales, muchas de las cuales ni siguiera se tiene conocimiento acabado. En consecuencia,&nbsp; no es desestimable suponer que podr&iacute;an haber existido otras obras in&eacute;ditas menores escritas por este investigador.</p> <p style="text-align: justify;">De cuanto existe actualmente, sobreabundan un conjunto de sueltos manuscritos, apuntes borradores y otras anotaciones diversas<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn49">[49]</a>, que no insin&uacute;an una completa unidad para considerar otros escritos monogr&aacute;ficos o ensayos ulteriores. Sin embargo, se distingue un esbozo cronol&oacute;gico titulado <em>El Arte teatral y circense. Sus manifestaciones art&iacute;sticas en Nueve de Julio 1883-1910</em>, el cual lleva fecha 8 de junio de 1938.</p> <p style="text-align: justify;">De <em>El Arte teatral y circense</em>, su autor prepar&oacute; un original y dos copias, que conserv&oacute; juntas<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn50">[50]</a>. De estructura netamente cronol&oacute;gica, permanecieron casi olvidadas&nbsp; hasta 1972 en que la profesora Elina Lidia Maldonado incluy&oacute;, el texto completo, en su <em>Nueve de Julio (Pcia. de Bs. As.). Educaci&oacute;n y Cultura</em>, que present&oacute; ante el Sexto Concurso de Monograf&iacute;as organizado por el Archivo Hist&oacute;rico de la Provincia de Buenos Aires<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_edn51">[51]</a>.</p> <p style="text-align: justify;">Su op&uacute;sculo <em>Remembranzas</em>, del cual citamos algunos p&aacute;rrafos m&aacute;s atr&aacute;s, es un texto menos formal, donde la evocaci&oacute;n y el recuerdo personal ocupa un espacio central. Sus veinte p&aacute;ginas aproximan al lector a la vida estudiantil de una escuela de ense&ntilde;anza elemental, en el primer quinquenio de la d&eacute;cada de 1890.</p> <p style="text-align: justify;">Algunos art&iacute;culos suyos aparecen publicados en un &aacute;lbum que el peri&oacute;dico &ldquo;El Orden&rdquo; edit&oacute; en 1938. En esa publicaci&oacute;n, Vita hab&iacute;a colaborado con el aporte de buena cantidad de fotograf&iacute;as.<em> </em></p> <p style="text-align: justify;"><strong>Valoraci&oacute;n de su obra</strong></p> <p style="text-align: justify;">M&aacute;s all&aacute; de todo cuanto se puede afirmar a respecto de este tema, en una breve reflexi&oacute;n final, deseo apenas traer la idea de un camino que se abre, se despeja, al estudio de la historia de 9 de Julio y su regi&oacute;n, a partir de la obra de Buenaventura N. Vita. Dif&iacute;cilmente se podr&iacute;a estudiar ese pret&eacute;rito sin recurrir a su <em>Cr&oacute;nica Vecinal</em>, a sus apuntes o a sus libros.</p> <p style="text-align: justify;">Otra noci&oacute;n que deseo rescatar, como modesta aportaci&oacute;n, es la claridad con que, el autor, ha presentado cada uno de los acontecimientos, m&aacute;s all&aacute; de las limitaciones ya enunciadas. En cierto modo, como dec&iacute;a el fil&oacute;sofo Michel Barat al presentar un libro de su par, Henry Tort-Noug&egrave;s, &ldquo;la claridad de su lenguaje no s&oacute;lo elimina dificultades de acceso sino que adem&aacute;s reviste a la argumentaci&oacute;n y a la exposici&oacute;n de toda la fuerza de la nitidez...&rdquo;.</p> <p style="text-align: justify;">Por lo dem&aacute;s, no formular&eacute; aqu&iacute; una conclusi&oacute;n, que me someter&iacute;a a la enunciaci&oacute;n de una idea definitiva. Dejemos, pues, que investigaciones m&aacute;s l&uacute;cidas y profundas nos adentren al universo de la obra de Buenaventura Vita, el <em>primer historiador de 9 de Julio</em>.</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p><strong>NOTAS</strong></p> <div><br /> <hr width="33%" size="1" /><div><p style="text-align: justify;"><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref1">[1]</a> HERNAN DIAZ ARRIETA (comp.), <em>Arte de la Biograf&iacute;a</em>, Buenos Aires, W. M. Yackson inc., 1948, p&aacute;g. xxxv.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref2">[2]</a> Cfr. BUENAVENTURA N. VITA &ndash; ESTHER O. VITA, <em>Efem&eacute;rides de las Familias de Buenaventura N. Vita y Aurea B. Lozza de Vita</em>, in&eacute;dito (original, actualmente en poder de las familia De la Plaza-Luchini, 9 de Julio).</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref3">[3]</a> Cfr. Archivo de la Catedral de 9 de Julio, 9 de Julio (en adelante, A.C.), <em>Libro de Matrimonios del Partido del Nueve de Julio</em>, 1881, folio 18.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref4">[4]</a> A.C., <em>Libro de Bautismos del Partido de Nueve de Julio</em>, 1884, n&ordm; 12, folio 646</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref5">[5]</a> BUENAVENTURA N. VITA, <em>Remembranzas</em>, 9 de Julio, 22 de junio de 1941, in&eacute;dito, p&aacute;g. 14 (el texto original se conserva en el archivo de la Escuela n&ordm; 1, 9 de Julio) .</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref6">[6]</a> <em>Ibidem</em>, p&aacute;g. 15.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref7">[7]</a> <em>Ibidem</em>, p&aacute;g. 16</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref8">[8]</a> Testimonio de Enrique Gornatti, vecino de 9 de Julio, recogido por el autor el 26 de septiembre de 1996.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref9">[9]</a> Archivo del Consejo Escolar de 9 de Julio, 9 de Julio (en adelante, A.C.E.), <em>Libro de Actas del Consejo Escolar de Nueve de Julio. 1918-1974</em>,&nbsp; folio 2.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref10">[10]</a> Cfr. Archivo de la Municipalidad de 9 de Julio, 9 de Julio (en adelante, A.M.), <em>Libro de Actas del H. Concejo Deliberante</em>, n&ordm; 5, folio779. N&oacute;tese que la signatura topogr&aacute;fica de los documentos citados para el Archivo de la Municipalidad de 9 de Julio corresponden a consultas realizadas entre 1992 y 1993.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref11">[11]</a> A.M., <em>Libro de Actas del H. Concejo Deliberante</em>, n&ordm; 6, folio 66.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref12">[12]</a> A.C.E., <em>Libro de Actas...</em>, cit., folio 12s.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref13">[13]</a> El textos de los informes de gesti&oacute;n del Consejo Escolar de 1919 y 1920, respectivamente, se encuentran en: A.C.E., <em>Libro de Actas...</em>, cit., folios 65-86 y 111-120.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref14">[14]</a> Mayores detalles acerca de ese tema v&eacute;anse en: Entrevista radial de Jos&eacute; Manuel Groesman a Vicente Galluppi di Cirella, periodista y director del peri&oacute;dico &ldquo;El Porvenir&rdquo;. Programa radial &ldquo;Vivencias&rdquo;, 9 de Julio, 19 de febrero de 1994 (existe grabaci&oacute;n completa, en audio cassette, dos cintas).</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref15">[15]</a> A.M., <em>Libro de Actas...</em>, n&ordm; 6, cit., folio 249. V&eacute;ase tambi&eacute;n: &ldquo;El Orden&rdquo;, n&ordm; 8, 9 de Julio, 27 de diciembre de 1920.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref16">[16]</a> Testimonio de Eduardo Nicol&aacute;s De Risio, amigo del profesor Enrique Cano, recogido por el autor el 5 de diciembre de 1996 (en audio cassette, una cinta). Acerca del conflicto aludido ver: &ldquo;El Gr&aacute;fico&rdquo;,&nbsp; n&ordm; 23, 9 de Julio, 4 de septiembre de 1928; n&ordm; 24, 9 de Julio,11 de septiembre de 1928 y n&ordm; 25, 18 de septiembre de 1928. Desde una perspectiva opuesta tambi&eacute;n pueden consultarse los vol&uacute;menes correspondientes a 1927 y 1928 del peri&oacute;dico &ldquo;El 9 de Julio&rdquo;.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref17">[17]</a> Cfr. &ldquo;El 9 de Julio&rdquo;, n&ordm; 2641, 9 de Julio, 20 de mayo de 1928.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref18">[18]</a> A.M., <em>Libro de Actas del H. Concejo Deliberante</em>, n&ordm; 9, folio 1.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref19">[19]</a> Cfr. <em>Ibidem</em>, folios 5-7, 14s., 20-21, 29s., 53s., 60, 65, 90, 127, 130s., 138s., 143-147, 150, 158, 165, 166, 168s., 189, 216,&nbsp;</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref20">[20]</a> &ldquo;El Gr&aacute;fico&rdquo;, n&ordm; 908, 5 de junio de 1936, p&aacute;g. 1.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref21">[21]</a> Archivo de la Asesor&iacute;a Legal de la Municipalidad de 9 de Julio, <em>Libro de Ordenanzas</em>, n&ordm; 5, folio 59.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref22">[22]</a> Archivo y Museo Hist&oacute;rico &ldquo;Gral. Julio de Vedia&rdquo;, 9 de Julio, &Aacute;rea Archiv&iacute;stica (en adelante, A.M.H.), Fondo &ldquo;Buenaventura N. Vita&rdquo;, cuerpo 4, <em>Registro de los libros compulsados</em>, manusc., p&aacute;g. 1.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref23">[23]</a> ARCHIVO HISTORICO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, <em>Primer Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires. Reunido en los d&iacute;as 25 a 28 de setiembre de 1950, en homenaje al Libertador General San Mart&iacute;n</em>, Eva Per&oacute;n (La Plata), Direcci&oacute;n de Impresiones Oficiales, 1951, tomo I, p&aacute;g.&nbsp; 293.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref24">[24]</a> A.M.H., Fondo &ldquo;Buenaventura N. Vita&rdquo; (en adelante, F.B.N.V.), cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia sobre la Cr&oacute;nica Vecinal y Asuntos Hist&oacute;ricos</em>: Tarjeta de Nicol&aacute;s de Vedia a Buenaventura Vita, Buenos Aires, 21 de septiembre de 1919.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref25">[25]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Carlos Saint a Vita, General Viamonte, 17 de diciembre de 1919.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref26">[26]</a> Cfr. A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Gustavo Pastorino a Vita, Pehuaj&oacute;, 11 de septiembre de 1933 y De Ventura Vita a su primo Buenaventura Vita, Salliquel&oacute;, 30 de septiembre de 1933.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref27">[27]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.:&nbsp; Nota datada en Buenos Aires, 19 de febrero de 1934.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref28">[28]</a> HECTOR JOSE IACONIS, &ldquo;Mil a&ntilde;os en cuatro d&eacute;cadas&rdquo;, en &ldquo;El 9 de Julio&rdquo;, 9 de Julio, 22 de enero de 2004, p&aacute;g. 9.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref29">[29]</a> <em>Ibidem</em>.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref30">[30]</a> <em>Gu&iacute;a de clasificaci&oacute;n de la Biblioteca de B. N. Vita</em>. S.l.,&nbsp; S.e.,&nbsp; S.f., 12 p&aacute;gs., 23 x 14 cm. Mecan&oacute;grafo. Doble interl&iacute;nea. Tinta negrea y rija con agregados manuscritos. Encuadernaci&oacute;n de Buenaventura N. Vita. Signatura topogr&aacute;fica: A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, caj&oacute;n 1, n&ordm; 1</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref31">[31]</a> Cfr. IACONIS, <em>loc. cit</em>.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref32">[32]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Rogelio Soria a Vita, La Plata, 20 de junio de 1936.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref33">[33]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref34">[34]</a> Cfr. &ldquo;La Naci&oacute;n&rdquo;, Buenos Aires, 21 de julio de 1936, p&aacute;g. 1. Tambi&eacute;n: &ldquo;El Tribuno&rdquo;, 9 de Julio, 23 de julio de 1936, p&aacute;g. 1 y &ldquo;El Tribuno&rdquo;, 6 de octubre de 1936, p&aacute;g. 1.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref35">[35]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: Carta datada en 9 de Julio, el 14 de septiembre de 1936.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref36">[36]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Rogelio Soria a Vita, La Plata, 28 de julio de 1936.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref37">[37]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Vita a Soria, 9 de Julio, 26 de octubre de 1937 (copia).</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref38">[38]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: Copia de la nota dirigida al director del Archivo Hist&oacute;rico de la provincia.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref39">[39]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: Del director del Archivo Hist&oacute;rico a Vita, La Plata, 28 de marzo de 1950.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref40">[40]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Vita al doctor Levene, 9 de Julio, 16 de mayo de 1950 (copia).</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref41">[41]</a> ARCHIVO HISTORICO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, <em>op. cit.</em>, p&aacute;g. 293s.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref42">[42]</a> (1905-1967). Reconocida historiadora, docente y muse&oacute;loga, a quien se debe, ante todo, la organizaci&oacute;n del fondo documental de la Municipalidad de 9 de Julio, en la d&eacute;cada de 1950. En diciembre de 2006, publicado por el Grupo Editor &ldquo;K&rdquo;, vio la luz una parte de su obra, con el t&iacute;tulo de <em>Origen y fundaci&oacute;n de 9 de Julio</em> (102 p&aacute;gs.).</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref43">[43]</a> Testimonio del&nbsp; padre Meinrado Hux, recogido por el autor en la Abad&iacute;a Benedictina de Los Toldos, el 23 de noviembre de 1996 (en audio cassette, una cinta).</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref44">[44]</a> Archivo de la Delegaci&oacute;n de la Direcci&oacute;n Provincial del Registro de las Personas, 9 de Julio, <em>Libro de Defunciones. </em>1954, folio 108. V&eacute;ase tambi&eacute;n &ldquo;El 9 de Julio&rdquo;, n&ordm; 4446, 24 de junio de 1954.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref45">[45]</a> Testimonio del&nbsp; padre Meinrado Hux, cit.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref46">[46]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Guillermina S. de Tricerri a Buenaventura Vita, La Plata,&nbsp; el 8 de noviembre de 1937.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref47">[47]</a> IACONIS, &ldquo;Un curioso ejemplar en la biblioteca del historiador&rdquo;, en &ldquo;El 9 de Julio&rdquo;, 17 de enero de 2003, p&aacute;g. 4. Art&iacute;culo publicado on-line en http://archivum-historicum.blogia.com</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref48">[48]</a> A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, Leg. <em>Correspondencia...</em>, cit.: De Carlos Grau a Vita, La Plata, 25 de marzo de 1941.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref49">[49]</a> V&eacute;anse, entre otros, los existentes en A.M.H., F.B.N.V., cuerpo 4, cajones 2, 3, 4 y siguientes.</p></div> <div style="text-align: justify;"><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref50">[50]</a> En nuestros d&iacute;as, se conservan en el Archivo y Museo Hist&oacute;rico de 9 de Julio. El original: VITA, Buenaventura No&eacute;, <em>El Arte teatral y circense. Sus manifestaciones art&iacute;sticas en Nueve de Julio 1883-1910</em>, S.l., 8 de junio de 1938,&nbsp;&nbsp; 18 p&aacute;gs., 23 x 16,5, mecan&oacute;grafo, doble interlinea, tinta negra, con agregados manuscritos del autor en l&aacute;piz (costura original con hilo, encuadernaci&oacute;n del autor), en A.M.H., F.B.N.V, cuerpo 4, caj&oacute;n 1, n&ordm; 4. Las copias: * VITA, Buenaventura No&eacute;. <em>El Arte teatral y circense. Sus manifestaciones art&iacute;sticas en Nueve de Julio 1883-1910</em>, S.l., 8 de Junio de 1938, 17 p&aacute;gs., 23 x 16,5 cm., mecan&oacute;grafo, doble y simple interlinea, tinta negra, copia carb&oacute;nica (costura original con hilo, encuadernaci&oacute;n del autor), en A.M.H., F.B.N.V, cuerpo 4, caj&oacute;n 1, n&ordm; 5 y ** VITA, Buenaventura No&eacute;. <em>El Arte teatral y circense. Sus Manifestaciones art&iacute;sticas en Nueve de Julio 1883-1910</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S.l., 8 de Junio de 1938, 17 p&aacute;gs., 21,5 x 16 cm, mecan&oacute;grafo, doble y simple interlinea, tinta negra, copia carb&oacute;nica (encuadernaci&oacute;n del autor con broches), en A.M.H., F.B.N.V, cuerpo 4, caj&oacute;n 1, n&ordm; 6.</p></div> <div><p style="text-align: justify;"><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/BUENAVENTURA%20VITA/Buevaventura%20N.%20Vita%20y%20su%20obra.doc#_ednref51">[51]</a> V&eacute;anse las p&aacute;gs. 45-55.</p></div></div>]]></description><pubDate>Sun, 04 Sep 2011 17:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>LA IGLESIA FRENTE A LA PROBLEM&#xC1;TICA DE LA NATURALEZA DEL EMBRI&#xD3;N HUMANO</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2010/081801-la-iglesia-frente-a-la-problematica-de-la-naturaleza-del-embrion-humano.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2010/081801-la-iglesia-frente-a-la-problematica-de-la-naturaleza-del-embrion-humano.php</guid><description><![CDATA[<h1><span style="font-weight: normal; font-size: x-large;"><strong><em>-Breves consideraciones a la luz del Magisterio-</em></strong></span></h1> <p>&nbsp;</p> <p><strong><em>Por H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis</em></strong></p> <p>&nbsp;</p> <h2><span style="font-size: medium;">Palabras preliminares</span></h2> <p>Los apuntes que siguen, forman la&nbsp; segunda parte de un estudio, a&uacute;n in&eacute;dito titulado <em>La  Naturaleza</em><em> del Embri&oacute;n Humano</em> -y cuya primera parte habr&iacute;a preparado Alejandra Guzm&aacute;n-, como conclusi&oacute;n de un Proseminario de investigaci&oacute;n, desarrollado &ndash;en 2000- en la Facultad de Teolog&iacute;a de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica Argentina. Su objetivo, no era otro que &ldquo;presentar, de forma sucinta y serena, algunos conceptos inherentes a las distintas perspectivas que estudian la naturaleza del embri&oacute;n humano&rdquo;.</p> <p>As&iacute;, en esta segunda parte, preocupa desarrollar &ldquo;la misma cuesti&oacute;n a la luz de la evoluci&oacute;n del Magisterio de la Iglesia, en torno a la perspectiva de la &laquo;animaci&oacute;n retardada&raquo;&rdquo;. En otras palabras, &ldquo;repasar &ndash;por as&iacute; decirlo- algunas consideraciones relativas a las ense&ntilde;anzas que, sobre la <em>naturaleza del embri&oacute;n humano</em>, ha presentado la  Iglesia a trav&eacute;s de su Magisterio, sin dudas, en claves de positiva evoluci&oacute;n&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn1">[1]</a>.</p> <p>En efecto, desde aqu&iacute; observaremos, aunque escuetamente, dos cuestiones subyacentes, y contrapuestas desde los inicios de la Iglesia: se comienza a ser hombres desde el momento de la fecundaci&oacute;n (<em>animaci&oacute;n inmediata</em>); o la vida humana comienza m&aacute;s tarde, en el curso de la vida intrauterina (<em>animaci&oacute;n retardada</em>). En otros t&eacute;rminos, &iquest;cu&aacute;ndo se unir&iacute;a el alma al cuerpo?.</p> <p>A todo ello,&nbsp; este art&iacute;culo no pretende, sino acercar a los lectores &ndash;que sabr&aacute;n excusar los involuntarios errores que pudieran haberse deslizado- a un &aacute;rea, por as&iacute; llamarla, cada vez m&aacute;s gravitante, para que la b&uacute;squeda del conocimiento no ponga en riesgo la preservaci&oacute;n de la vida humana.</p> <h2><span style="font-size: medium;">El radical de un problema teol&oacute;gico</span></h2> <p>Ciertamente, no ha resultado para nada extra&ntilde;o observar que, hasta el siglo XVII, el Magisterio de la Iglesia ha mostrado una cierta reticencia a la toma de una postura expl&iacute;citamente directa sobre una u otra de las tesis, arriba se&ntilde;aladas, en discusi&oacute;n desde tan antiguo. Pero, no obstante es indiscutible corresponder que jam&aacute;s se dej&oacute; de condenar todo modo de pr&aacute;ctica abortiva.</p> <p>Al analizar las antiguas expresiones y, por que no, concepciones, que favorec&iacute;an la &ldquo;<em>animaci&oacute;n retardada</em>&rdquo; &ndash;incluso en el per&iacute;odo patr&iacute;stico- deber&iacute;a, en cierto modo, deber&iacute;a hacerse con una lectura que tuviera como eje la interpretaci&oacute;n que se segu&iacute;a de un texto del Pentateuco, traducido defectuosamente por la versi&oacute;n griega de los LXX.</p> <p>En el &Eacute;xodo (21,22), &ldquo;existe &ndash;comenta el padre Basso op.- un pasaje en el cual [...] se castiga con pena capital, como a homicidas, a los que en una ri&ntilde;a causan aborto &lsquo;si el feto ya estuviera animado o configurado&rsquo;, mientras, en caso contrario, s&oacute;lo se les impone una multa. En la interpretaci&oacute;n de este pasaje &ndash;prosigue- radicaba el nudo de la cuesti&oacute;n, porque los partidarios de la animaci&oacute;n retardada se aferraban a &eacute;l encontrando en la  Revelaci&oacute;n una confirmaci&oacute;n de su doctrina. Posteriormente se descubri&oacute; que los Setenta hab&iacute;an falsificado el texto sagrado, ya que tal distinci&oacute;n no aparece en el de los Masoretas...&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn2">[2]</a>. De ah&iacute; que este no aparezca en la Biblia Vulgata<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn3">[3]</a>, como tampoco en otras traducciones tomadas directamente del hebreo<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn4">[4]</a>.</p> <p>En realidad, como se sabe, esa ley casu&iacute;stica encuentra su fundamento en una serie de cuerpos legislativos que habr&iacute;an de configurar las caracterizaciones&nbsp; jur&iacute;dica patriarcales y mosaicas<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn5">[5]</a>.</p> <h2><span style="font-size: medium;">El fundamento en los Padres de la Iglesia</span></h2> <p>No puede decirse, con plena exactitud de juicio, que en los Padres haya predominado una opci&oacute;n por una de las dos posturas que nos ocupan.</p> <p>Lactancio, Teodoreto y Gennadio son los que, recurriendo a las ideas filos&oacute;ficas e interpretando pasajes de las Sagradas Escrituras, sostuvieron la tesis de la <em>animaci&oacute;n retardada.</em></p> <p>San Jer&oacute;nimo, en su ep&iacute;stola 126, explica que &ldquo;Tertuliano, Apolinar y la mayor&iacute;a de los occidentales piensan que el alma se transmite, de modo que, como el cuerpo nace del cuerpo, as&iacute; el alma del alma, que subsistir&iacute;a en condiciones parejas a las de los brutos&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn6">[6]</a>.</p> <p>Sobre la postura de Santo Tom&aacute;s de Aquino, a este respecto, tan conocida y ampliamente estudiada, cabe recordar la breve, como acertada, explisitaci&oacute;n del padre Ismael Quiles sj. &ndash;antiguo profesor de Filosof&iacute;a en el Colegio M&aacute;ximo de San Miguel- al comentar el cap&iacute;tulo LXXXIX del libro II de la  <em>Summa</em><em> contra gentiles</em>, en una versi&oacute;n castellana:</p> <p>&ldquo;El Doctor Ang&eacute;lico utiliza [...] las teor&iacute;as sobre la generaci&oacute;n animal que eran comunes en su tiempo. No creemos necesario detenernos en sus rectificaciones, ni hace falta defender a Santo Tom&aacute;s en este punto, pues hizo lo que correspond&iacute;a en su &eacute;poca, aprovechando los resultados de la ciencia tal como lo propon&iacute;an los hombres m&aacute;s doctos&rdquo;.</p> <p>Mas adelante, agrega que, &ldquo;actualmente as&iacute; los cient&iacute;ficos como los fil&oacute;sofos y te&oacute;logos cat&oacute;licos, dan por cierto que [...] el <em>alma racional</em> es infundida en el primer momento de la generaci&oacute;n, entendi&eacute;ndose que la generaci&oacute;n se produce en el momento en que el &oacute;vulo es fecundado. Queda excluida la antigua teor&iacute;a de que se suced&iacute;an las almas vegetativa, sensitiva y racional&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn7">[7]</a>.</p> <p>Por otro lado, M. Barbado sostiene que &ldquo;la mayor parte &ndash;de los Padres- acept&oacute; la animaci&oacute;n inmediata; lo que no es de maravillar, si se tiene en cuenta que en mucho de ellos ejerci&oacute; gran influencia la doctrina neoplat&oacute;nica&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn8">[8]</a>.</p> <h2><span style="font-size: medium;">Las primeras notas en el Magisterio</span></h2> <p>Tal vez, como ya se ha aludido, el concepto de los Padres que segu&iacute;an la postura de la <em>animaci&oacute;n retardada</em>, como la interpretaci&oacute;n de los textos b&iacute;blicos, pueden explicar el retraso, por as&iacute; decirlo, en el pronunciamiento del Magisterio a favor de la <em>animaci&oacute;n inmediata.</em></p> <p>Reci&eacute;n, el 29 de octubre de 1588, Sixto V<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn9">[9]</a>, promulg&oacute; la constituci&oacute;n <em>Effrenatam</em>, con la cual suprime, entre otras cosas, la distinci&oacute;n aparecida en la mencionada traducci&oacute;n del &Eacute;xodo, tenida de mucho por entonces, condenando como homicidas a quienes procuren el aborto de un feto inmaduro, inanimado o animado, formado o informe<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn10">[10]</a>.</p> <p>Indudablemente, la teor&iacute;a de la <em>animaci&oacute;n retardada</em> estaba fuertemente arraigada en la tradici&oacute;n de la Iglesia. Esto podr&iacute;a atenuar, si cabe, la opci&oacute;n tomada por la constituci&oacute;n <em>Sedes Apost&oacute;lica</em>, de Gregorio XIV, datada a 31 de mayo de 1591. Con ella, adem&aacute;s de dejar sin efecto aquel punto de la constituci&oacute;n <em>Effrenatam</em>, reduce la pena a los que procurasen el aborto de un feto inanimado.</p> <p>Este hecho, tan inexplicable en el Magisterio eclesial, debi&oacute; encontrar una reformulaci&oacute;n un siglo m&aacute;s tarde.</p> <p>Durante el pontificado de Inocencio XI, el 2 de marzo de 1679, el Santo Oficio emiti&oacute; un decreto condenando sesenta y cinco proposiciones err&oacute;neas en materia moral. Volviendo al punto de vista de Sixto V, en el n&ordm; 34, se condena que sea &ldquo;l&iacute;cito procurar el aborto antes de la animaci&oacute;n del feto, por temor de que la muchacha, sorprendida gr&aacute;vida, sea muerta o infamada&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn11">[11]</a>. Y continua condenando se suponga que &ldquo;parece probable que todo feto carece de alma racional, mientras est&aacute; en el &uacute;tero, y que s&oacute;lo empieza a tenerla cuando se le pare; y consiguientemente habr&aacute; que decir que en ning&uacute;n aborto se comete homicidio&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn12">[12]</a>.</p> <p>Desde entonces el Magisterio de la Iglesia adopta m&aacute;s expl&iacute;citamente una praxis favorable a la <em>animaci&oacute;n inmediata</em>, sin que ello haya sido definido dogm&aacute;ticamente.</p> <h2><span style="font-size: medium;">De los documentos m&aacute;s recientes.</span></h2> <p>Un importante n&uacute;mero de documentos da cuenta de la preocupaci&oacute;n de la Iglesia sobre la protecci&oacute;n de la vida humana, desde el momento mismo de la concepci&oacute;n, entendiendo que el ser &ndash;dotado de alma-, posee tal caracter&iacute;stica inmediatamente&nbsp; sed ha producido&nbsp; la fecundaci&oacute;n del &oacute;vulo.</p> <p>En el n&uacute;mero 51, de la constituci&oacute;n pastoral <em>Gaudium et spes</em>, promulgada en diciembre de 1965, ya sostiene que &ldquo;la vida, desde su concepci&oacute;n, ha de ser salvaguardada con el m&aacute;ximo cuidado...&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn13">[13]</a>.</p> <p>No menos importantes son, al respecto,&nbsp; el Discurso pronunciado por Pablo VI ante el XXIII Congreso de Juristas Cat&oacute;licos, en 1972; la Declaraci&oacute;n <em>Quaestio</em><em> de abortu procurato</em>, de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, sobre el aborto procurado, fechada 18 de noviembre de 1974<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn14">[14]</a>; la Instrucci&oacute;n <em>Donum</em><em> Vitae</em>, de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, sobre el respeto a la vida humana incipiente y sobre la dignidad de la procreaci&oacute;n, del 22 de febrero de 1987<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn15">[15]</a>, citada en nuestra primera exposici&oacute;n.</p> <p>Finalmente, una reciente <em>Declaraci&oacute;n de la Academia pontificia para la vida sobre la producci&oacute;n y uso cient&iacute;fico y terap&eacute;utico de c&eacute;lulas estaminales embrionarias humanas</em>, ya citada, del 25 de agosto de 2000, trae nuevamente luz sobre cuanto nos ocupa, citando el n&ordm; 60 de la referida <em>Donum Vitae</em>:</p> <p>&ldquo; [...] la Iglesia siempre ha ense&ntilde;ado, y sigue ense&ntilde;ando, que al fruto de generaci&oacute;n humana, desde el primer momento de su existencia, se ha de garantizar el respeto incondicional que moralmente se le debe al ser humano en su totalidad y unidad corporal y espiritual: &lsquo;El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepci&oacute;n y, por eso, a partir de ese mismo momento se le debe reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida&rsquo;&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftn16">[16]</a>.</p><p style="text-align: right;">9 de Julio, diciembre de 2001</p><p style="text-align: right;">&nbsp;</p> <h2 style="text-align: left;"><span style="font-size: medium;">Bibliograf&iacute;a b&aacute;sica</span></h2> <p>BARBADO VIEJO, M., <em>Estudios de psicolog&iacute;a experimental</em>, Madrid, CSIC, 1948, vol. II.</p> <p>BASSO, Domingo M., <em>Nacer y morir con dignidad. Estudios de Bio&eacute;tica Contempor&aacute;nea</em>, Buenos Aires, Consorcio de M&eacute;dicos Cat&oacute;licos, 1989.</p> <p><em>Biblia de Jerusalem. Nueva edici&oacute;n revisada y aumentada</em>, Bilbao, Descl&eacute;e de Brouwer, 1998.</p> <p>BASSO, Domingo &ndash; BUCONI, Jos&eacute; &ndash; MOSSO, H&eacute;ctor &ndash; MERCHANTE, Ferm&iacute;n &ndash; MOSSO, Carlos &ndash; HECHT, Juan, <em>Problemas &eacute;ticos que plantean las t&eacute;cnicas que act&uacute;an sobre la&nbsp; reproducci&oacute;n humana desde la perspectiva cristiana a fines de siglo XX</em>, Buenos Aires, San Pablo, 1995.</p> <p>COLUNGA, Alberto &ndash; TURRADO, Laurentio, <em>Biblia Sacra iuxta Vulgatam Clementinam</em>, 3&ordf; ed., Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos (en adelante, B.A.C.), 1959.</p> <p><em>Concilio Vaticano II. Constituciones. Decretos. Declaraciones. Legislaci&oacute;n posconciliar</em>, Madrid, B.A.C., 1970</p> <p>DENZINGER, Heinrich &ndash;H&Uuml;NERMANN, Peter, El Magisterio de la  Iglesia. Enchiridion symbolorum definitionum et declaratiorum de rebus fidei et morum, Barcelona, Herder, 1999.</p> <p>MEEK, Theophile J. trad., &ldquo;El C&oacute;digo de Hammurabi&rdquo;, en PRITCHARD, James B. comp., <em>La sabidur&iacute;a del Antiguo Oriente. Antolog&iacute;a de los textos e ilustraciones</em>, Barcelona, Garriga.</p> <p><em>Nova Vulgata Bibliorum Sacrorum. Editio</em>. Sacros. Oecum. Concilii Vaticanii II ratione habita Iussu Pauli PP. VI recognita. Auctoritate Ioannis Pauli PP. II promulgata, Roma, Librer&iacute;a Editrice Vaticana, 1979.</p> <p>RUIZ BUENO, Daniel, int., <em>Cartas de San Jer&oacute;nimo, Edici&oacute;n biling&uuml;e</em>, Madrid, B.A.C., 1962, t. II.&nbsp;</p> <p>SANTO TOM&Aacute;S DE AQUINO, <em>Suma contra los gentiles</em>, traduc. de Mar&iacute;a Mercedes Bergada, Buenos Aires, Club de Lectores, 1951,  l. II.</p> <p>SEUX, Marie-Joseph: <em>Leyes del Antiguo Oriente</em>, Navarra, Verbo Divino, Col. &ldquo;Documentos en torno a la Biblia&rdquo;, 15,1992.</p> <h2><span style="font-size: medium;">Publicaciones</span></h2> <p><em>L&rsquo;Osservatore Romano</em>, A&ntilde;o XXXII, n&ordm; 37 (1655), Roma, 15-IX-2000.</p> <p><em>La Naci&oacute;n</em>, 18-III- 2000.</p> <p><em>La Naci&oacute;n</em>, 14-VIII-2000.</p> <p><em>Cristo Hoy</em>, 24 al 30-VIII-2000.</p> <div><br /> <hr width="33%" size="1" /><div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref1">[1]</a> Introducci&oacute;n a <em>La Naturaleza</em><em> del Embri&oacute;n Humano</em>, p. 2.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref2">[2]</a> DOMINGO M. BASSO, <em>Nacer y morir con dignidad. Estudios de Bio&eacute;tica Contempor&aacute;nea</em>, Buenos Aires, Consorcio de M&eacute;dicos Cat&oacute;licos, 1989, p. 103.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref3">[3]</a> Cfr. ALBERTO COLUNGA &ndash; LAURENTIO TURRADO, <em>Biblia Sacra iuxta Vulgatam Clementinam</em>, 3&ordf; ed., Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos (en adelante, B.A.C.), 1959, p. 70. En <em>Nova Vulgata Bibliorum Sacrorum. Editio</em>. Sacros. Oecum. Concilii Vaticanii II ratione habita Iussu Pauli PP. VI recognita. Auctoritate Ioannis Pauli PP. II promulgata, Roma, Librer&iacute;a Editrice Vaticana, 1979, p. 108: &ldquo;Si rixati fuerint viri, et percusserit quis mulierem praegnantem et abortivum quidem fecerit, sed aliud quid adversi non acciderit, subiacebit damno, quantum maritus mulieris expetierit, et arbitri iudicaverint&rdquo;.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref4">[4]</a> Cfr. <em>Biblia de Jerusalem. Nueva edici&oacute;n revisada y aumentada</em>, Bilbao, Descl&eacute;e de Brouwer, 1998, p. 97.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref5">[5]</a> En la Tablilla Um, escrita en sumerio alrededor del siglo XX a. C., en la columna III, se decreta que:</p> <p>&ldquo;&sect; 1 Si [alguien] golpea a la hija de alg&uacute;n (otro) y le hace ex[pulsar el] feto, [pagar&aacute;] &frac12; minas de [plata]&rdquo;.</p> <p>&ldquo;&sect; 3 Si [alguien] golpea a la esclava de alg&uacute;n (otro) y le hace expulsar su feto, [pagar&aacute;] 5 siclos de plata&rdquo;. (MARIE-JOSEPH SEUX, <em>Leyes del Antiguo Oriente</em>, Navarra, Verbo Divino, Col. &ldquo;Documentos en torno a la Biblia&rdquo;, 15,1992, p. 23. tambi&eacute;n citado por H&Eacute;CTOR JOS&Eacute; IACONIS, <em>Una legislaci&oacute;n del Antiguo Oriente y su influencia en las normas y caracterizaciones jur&iacute;dicas patriarcales y mosaicas: El C&oacute;digo de Hammurabi</em>, vv. pp.).</p> <p>En la Tablilla YBC, aparece una expresi&oacute;n similar:</p> <p>&ldquo;&sect; 1 Si ha sacudido a la hija de alguien y le ha hecho expulsar su feto, pagar&aacute; 10 siclos de plata&rdquo;.</p> <p>&ldquo;&sect; 2 Si ha golpeado a la hija de alguien y le ha hecho expulsar su feto, pagar&aacute; 1/3 de mina de plata&rdquo; (SEUX, <em>op. cit</em>., p. 24).</p> <p>Las Leyes Hititas, que datan entre 1680 y 1200 a. C., dedican a esta cuesti&oacute;n, dos art&iacute;culos, de los cuales una versi&oacute;n tard&iacute;a hace variar en sus cifras:</p> <p>&ldquo;&sect; 17 Si uno hace expulsar su feto a una mujer libre, si es en el mes 10&ordm;, dar&aacute; 10 siclos de plata; si en el mes 5&ordm;, dar&aacute; 5 siclos de plata.</p> <p>&ldquo;&sect; 18 Si uno hace expulsar su feto a una esclava, si es en el mes 10&ordm;, dar&aacute; 5 siclos de plata&rdquo;. (SEUX, <em>op. cit</em>., p. 89).</p> <p>Las leyes asirias son recopilaciones, de diversos textos anteriores, realizadas en tiempos de Teglatfalasar (1114-1076 a. C.). Ellas tambi&eacute;n legislan sobre la misma cuesti&oacute;n, con alguna menor precisi&oacute;n:</p> <p>&ldquo;&sect; 21 Si uno golpea a la hija de alg&uacute;n (otro) y le hace expulsar su feto, si se le prueba y se le confunde, entregar&aacute; 2 talentos y 30 minas de esta&ntilde;o, se le castigar&aacute; con 50 bastonazos y cumplir&aacute; un mes entero de trabajos forzados&rdquo;.</p> <p>&ldquo;&sect; 50 [Si uno] golpea a [la esposa] de alg&uacute;n (otro) y le hace expulsar [su feto], se tratar&aacute; [(&iquest;a la esposa de?) aquel que hizo expulsar su] feto a la esposa de alg&uacute;n (otro) como [&eacute;l la] trat&oacute;: [por] su feto restituir&aacute; una vida. Si esa mujer muere, se entregar&aacute; al hombre a la muerte; por su feto, restituir&aacute; una vida. Y si, no teniendo hijos el marido de esa mujer, se ha golpeado a su esposa hasta el punto de expulsar su feto, por su feto se entregar&aacute; al que la golpe&oacute; a muerte; si el feto es una hija, restituir&aacute; tambi&eacute;n una vida.</p> <p>&ldquo;&sect; 51 Si uno golpea a la esposa de alg&uacute;n (otro), que no hace crecer (hijos), y le hace expulsar su feto, el castigo ser&aacute; este: entregar&aacute; dos talentos de esta&ntilde;o.</p> <p>&ldquo;&sect; 52 Si uno golpea a una prostituta y le hace expulsar su feto, se le infligir&aacute;n golpes por golpes; restituir&aacute; una vida&rdquo; (SEUX, <em>op. cit</em>., p. 82).</p> <p>El C&oacute;digo Hammurabi, compuesto alrededor del siglo XVI a. C., es el&nbsp; m&aacute;s completo de los encontrados en el &aacute;rea mesopot&aacute;mica y ha marcado notoria influencia en las maneras de organizaci&oacute;n -en t&eacute;rminos de legalidad- en tiempos de los patriarcas. All&iacute; se dedican seis art&iacute;culos, por los cuales se aplica condena al aborto:</p> <p>&ldquo;&sect; 209 Si un se&ntilde;or golpea a la hija de (otro) se&ntilde;or y motiva que aborte, pagar&aacute; diez siclos de plata&rdquo;.</p> <p>&ldquo;&sect; 213 Si golpe&oacute; a la esclava de un se&ntilde;or y motiv&oacute; su aborto, pagar&aacute; dos siclos de plata&rdquo; (THEOPHILE J. MEEK, trad., &ldquo;El C&oacute;digo de Hammurabi&rdquo;, en, James B. PRITCHARD comp., <em>La sabidur&iacute;a del Antiguo Oriente. Antolog&iacute;a de los textos e ilustraciones</em>, Barcelona, Garriga, p 189, tambi&eacute;n citado en IACONIS, <em>op. cit.</em> ).</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref6">[6]</a> DANIEL RUIZ BUENO, int., <em>Cartas de San Jer&oacute;nimo, Edici&oacute;n biling&uuml;e</em>, Madrid, B.A.C., 1962, t. II, p. 620.&nbsp;</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref7">[7]</a> SANTO TOM&Aacute;S DE AQUINO, <em>Suma contra los gentiles</em>, traduc. de Mar&iacute;a Mercedes Bergada, Buenos Aires, Club de Lectores, 1951, l. II, p. , p. 289..</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref8">[8]</a> M. BARBADO VIEJO, <em>Estudios de psicolog&iacute;a experimental</em>, Madrid, CSIC, 1948, vol. II, p. 527.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref9">[9]</a> Sixto V (1529-1590), papa desde 1585. Dirigi&oacute; una reforma importante de la administraci&oacute;n de la Iglesia. Hab&iacute;a nacido cerca de Montalto, Italia, en 1529. A los 12 a&ntilde;os ingres&oacute; en los franciscanos y despu&eacute;s de estudiar en varias universidades se orden&oacute; sacerdote en 1547. Al a&ntilde;o siguiente se doctor&oacute; en teolog&iacute;a por la Universidad de Fermo. En 1566 fue consagrado obispo de Sant'Agata dei Goti, en 1570 recibi&oacute; el capelo cardenalicio y adopt&oacute; el nombre de Montalto y en 1571 se le design&oacute; obispo de Fermo. Tras permanecer inactivo durante casi 15 a&ntilde;os, fue elegido papa, por unanimidad, como soluci&oacute;n de compromiso entre dos facciones pontificias, para suceder a Gregorio XIII. Su pontificado se caracteriz&oacute; por el gasto de inmensas sumas de dinero en obras p&uacute;blicas en Roma, que incluyeron la construcci&oacute;n del Palacio Laterano. En 1586 estableci&oacute; el n&uacute;mero de cardenales en 70 y en 1588 fund&oacute; 15 congregaciones (departamentos) sagradas para administrar los asuntos espirituales y seculares de la  Santa Sede. Fue un gran administrador que gobern&oacute; con severidad e hizo cumplir el decreto del Concilio de Trento contra la simon&iacute;a y la pertenencia a m&aacute;s de un beneficio o cargo eclesi&aacute;stico. Tambi&eacute;n promulg&oacute; reformas por propia iniciativa e impuls&oacute; las misiones en Oriente y Sudam&eacute;rica. Fue capaz de reponer las arcas vac&iacute;as del Vaticano mediante impuestos, emisi&oacute;n de cr&eacute;ditos y la activaci&oacute;n de recursos. Muri&oacute; en 1590.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref10">[10]</a> BARBADO, <em>op. cit</em>., p. 522. Cfr. BASSO, <em>op. cit</em>., p. 104. De la distinci&oacute;n efectuada en Exodo 21, 22 de los LXX, dependen, en este sentido, los Penitenciarios del siglo VIII; la legislaci&oacute;n de Inocencio III, de 1211 y los Decretales de Gregorio IX, de 1234.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref11">[11]</a> HEINRICH DENZINGER &ndash; PETER H&Uuml;NERMANN, <em>El Magisterio de la Iglesia. Enchiridion symbolorum definitionum et declaratiorum de rebus fidei et morum</em> (en adelante, DH), Barcelona, Herder, 1999, p. 605,&nbsp; n&ordm; 2134.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref12">[12]</a> <em>Ibidem</em>, n&ordm; 2135.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref13">[13]</a> <em>Concilio Vaticano II. Constituciones. Decretos. Declaraciones. Legislaci&oacute;n posconciliar</em>, Madrid, B.A.C., 1970, p. 339.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref14">[14]</a> Cfr. DH 4550-4552.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref15">[15]</a> Cfr. DH 4790-4807.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Filosof%C3%ADa.%20Bio%C3%A9tica.doc#_ftnref16">[16]</a> <em>L&rsquo;Osservatore Romano</em>, A&ntilde;o XXXII, n&ordm; 37 (1655), Roma, 15-IX-2000, p. 11.</p></div></div>]]></description><pubDate>Wed, 18 Aug 2010 10:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL CODIGO DE HAMMURABI EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2010/080801-el-codigo-de-hammurabi-en-las-sagradas-escrituras.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2010/080801-el-codigo-de-hammurabi-en-las-sagradas-escrituras.php</guid><description><![CDATA[<p><strong><em>Por H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis.</em></strong>&nbsp;</p> <h1>&nbsp;</h1> <h1 style="text-align: center;"><span style="font-size: large;">INTRODUCCION</span></h1> <p>Hacia el invierno de 1901-1902, la misi&oacute;n francesa dirigida por Jacques de Morgan, descubri&oacute; en Susa una estela de dirita negra, quebrada en tres trozos que, originariamente ascend&iacute;a a poco mas de dos metros de altura.</p> <p style="text-align: left;">La misma, hoy exhibida en el Museo de Louvre, en Francia, contiene -en 51 columnas de escritura ac&aacute;dica<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn1">[1]</a>- los 282 art&iacute;culos del llamado <em>C&oacute;digo de Hammurabi</em>, &ldquo;sin duda alguna el m&aacute;s importante que nos haya proporcionado el oriente antiguo&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn2">[2]</a>.</p> <p style="text-align: left;">Adem&aacute;s de un cuerpo de leyes, propiamente llamado, de un prologo y de un ep&iacute;logo, &ldquo;la parte superior de la estela -escribe Rolla- represente en bajorrelieve al dios de la justicia Shamash, quien entrega las leyes a Hammurabi&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn3">[3]</a>.</p> <p style="text-align: left;">Este c&oacute;digo, el mas completo de los encontrados en el &aacute;rea mesopot&aacute;mica ha marcado notoria influencia en las maneras de organizaci&oacute;n -en t&eacute;rminos de legalidad- en tiempos de los patriarcas. De ah&iacute; que, no ser&aacute; dif&iacute;cil comprobar que tanto las costumbres familiares de &eacute;stos, como el matrimonio y la herencia parecen conformarse a esas reglas. M&aacute;s se denotar&aacute;, tal influencia, en la legislaci&oacute;n mosaica.</p> <p style="text-align: left;">En l&iacute;neas generales, es pretendido en este art&iacute;culo trazar un sucinto esbozo sobre algunos de los aspectos relacionados con la influencia del precitado c&oacute;digo para los patriarcas y su relaci&oacute;n impl&iacute;cita con algunos de los pasajes del libro del Pentateuco.</p> <h2><span style="font-size: medium;">1. Los cuerpos legislativos precedentes</span></h2> <p>De la mesopotamia provienen una colecciones de leyes que anteceden en tiempo al c&oacute;digo de Hammurabi; las cuales fueron referentes, si as&iacute; fuera dable llamar, para varios art&iacute;culos del ultimo. En adelante citanse tres de ellas que, en este contexto, pueden ser m&aacute;s significativas. Con ellas deber&aacute;n cotejarse, asimismo, los llamados <em>edictos del oriente antiguo</em>, tambi&eacute;n relevante para el estudio de las costumbres jur&iacute;dicas -perm&iacute;tase estos t&eacute;rmino- de los patriarcas, pero que aqu&iacute; no se mencionan puntualmente.</p> <p>La primera de las que se tiene noticias son las llamadas &ldquo;<em>leyes de Ur-Namm&uacute;</em>&rdquo;, atribuidas al rey Ur, de las cuales s&oacute;lo es factible conocer fragmentos incompletos. Habr&iacute;a sido compuesta cerca de 2050 a.C.<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn4">[4]</a>, en medio de su reinado, el primero de la tercera dinast&iacute;a de Ur.</p> <p>El prologo a este c&oacute;digo parece aducir que el verdadero autor podr&iacute;a ser un descendiente de Ur, quien trae al texto legislativo la &ldquo;memoria&rdquo; de su antepasado. Seux sugiere, bas&aacute;ndose en los estudios del sumeriologo norteamericano S. N. Kramer, que &ldquo;el autor no era Ur-Nammu, sino su hijo y sucesor Sulgi...&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn5">[5]</a>.</p> <p>En orden cronol&oacute;gico seguir&iacute;a, seg&uacute;n algunos autores de mediados de este siglo, el c&oacute;digo de <em>Bilalama</em>, compuesto hacia 1950 a.C. en el estado amorreo de E&scaron;nunna, hoy Tell Abu Harmal, cerca de Tigris. Este, mas conocido como <em>leyes de E&scaron;nunna</em>, est&aacute; formado por 60 art&iacute;culos hallados en dos tabletas de arcilla que se conservan en el Museo de Bagdad.</p> <p>Precedido de un breve pr&oacute;logo, &ldquo;despu&eacute;s de una especie de precios[sic] m&aacute;ximos, el c&oacute;digo trata del matrimonio,&nbsp; [...] de las sucesiones, de los da&ntilde;os a personas y cosas y de sus compensaciones&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn6">[6]</a>.</p> <p>Algunas investigaciones recientes dudan sobre la autor&iacute;a del rey Bilalama&nbsp; y sostienen que ser&iacute;a poco anterior al de Hammurabi.</p> <p>De los finales del siglo XX a.C. (1850<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn7">[7]</a>) datan las leyes de <em>Lipit- Istar</em>, quinto rey de la dinast&iacute;a de Isin. Como el de Ur, este se encuentra escrito en sumerio, conformado por 37 art&iacute;culos acompa&ntilde;ado de un prologo y un ep&iacute;logo.</p> <p>El texto original indica que habr&iacute;a sido grabado en una estela, aunque s&oacute;lo pudo hallarse a trav&eacute;s de tabletas y varios trozos procedentes de las excavaciones de Nippur.</p> <h2><span style="font-size: medium;">2. La autor&iacute;a</span></h2> <p>La autor&iacute;a del c&oacute;digo de Hammurabi est&aacute; atribuida a este rey que gobern&oacute; Babilonia entre 1792 y 1750 a.C.<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn8">[8]</a>. El sexto de la primera dinast&iacute;a fundada por Sumu-abum, hijo y sucesor de Sin-Mubalit, fue &ldquo;administrados sagaz de gran iniciativa, [...] abri&oacute; canales util&iacute;simos para la hidrograf&iacute;a babilonia, y construy&oacute; c&eacute;lebres templos...&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn9">[9]</a>.</p> <p>Mediante la guerra y la diplomacia logr&oacute; conquistar parte de los territorios vecinos formando un imperio que comprend&iacute;a: Akkad, Sumer, Elam, E&scaron;nunna, Mari y Asur, para procurar fomentar la agricultura y el comercio.</p> <p>Con el impulso por dar a su reino un orden, si se quiere jur&iacute;dico, revis&oacute; las leyes y legisl&oacute; el c&oacute;digo de derecho casu&iacute;stico que es tema de este art&iacute;culo.</p> <p>&nbsp;</p> <p><em>&ldquo;Cuando Hammurabi subi&oacute; al trono -explica Bright- , Babilonia estaba en una precaria situaci&oacute;n, amenazada en el norte y en el sur por Asiria y la expansi&oacute;n elamita y en rivalidad por el noroeste con Mari. Hammurabi, pudo sin embargo cambiar la situaci&oacute;n y levantar a Babilonia a la cima del poder mediante un vigoroso esfuerzo y una serie de movimientos estrat&eacute;gicos...&rdquo;.</em></p> <p><em>&ldquo;La literatura y todas las formas del saber florecieron como muy pocas veces hab&iacute;a sucedido en la antig&uuml;edad. Una gran cantidad de textos provienen de este tiempo [...]: copias de antiguos relatos &eacute;picos [...]; vocabularios, diccionarios y textos gramaticales [...]; tratados de matem&aacute;ticas [...]; textos de astronom&iacute;a y compilaciones y clasificaciones de toda suerte de conocimientos...&rdquo;</em><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn10">[10]</a><em>.</em></p> <p><em>&nbsp;</em></p> <h2><span style="font-size: medium;">3. Estructura del C&oacute;digo</span></h2> <p>Como se ha afirmado mas arriba el c&oacute;digo de Hammurabi son &ldquo;leyes para casos particulares&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn11">[11]</a>, que se caracterizan por comenzar de esta manera: &ldquo;Si una persona...&rdquo;.</p> <p>Su contenido, fundamentalmente reglamenta la agricultura, el comercio, los asuntos matrimoniales y de sucesi&oacute;n, los honorarios por profesiones determinadas y la compra y venta de esclavos. A m&aacute;s, parece existir en gran parte del texto la preocupaci&oacute;n por la protecci&oacute;n del indigente; tanto as&iacute; que prefiere dejarlo en claro antes de concluir el epilogo: &ldquo;para que el poderoso no oprima al d&eacute;bil, para que se haga justicia al hu&eacute;rfano y a la viuda...&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn12">[12]</a>. Podr&iacute;a, seg&uacute;n criterio de autores modernos, tratarse &ldquo;de una tentativa de unificaci&oacute;n de la jurisprudencia&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn13">[13]</a>.</p> <p>El texto puede dividirse en tres partes bien definidas: Prologo, cuerpo de leyes y ep&iacute;logo. El primero pretende explicar las facultades del rey para legislar esas normas. El epilogo se empe&ntilde;a por recomendar la protecci&oacute;n integra del texto y su fiel cumplimiento.</p> <p>El cuerpo de leyes, por su parte, se subdivide en cuatro grupos jur&iacute;dicos:</p> <p>&nbsp;</p> <p>a) Introducci&oacute;n : 1-5</p> <p>&reg; contra los falsos acusadores del crimen de la magia.</p> <p>&reg; contra los falsos testigos.</p> <p>&reg; contra el juez de comportamiento inicuo.</p> <p>&nbsp;</p> <p>b) Derecho de Propiedad: 6-126</p> <p>&reg; robos.</p> <p>&reg; feudos reales.</p> <p>&reg; alquiler de campos.</p> <p>&reg; comercio.</p> <p>&reg; venta de bebidas a los ni&ntilde;os.</p> <p>&reg; dep&oacute;sito de mercader&iacute;as.</p> <p>&reg; citaci&oacute;n de testigos.</p> <p>&nbsp;</p> <p>c) Derecho familiar: 127-193</p> <p>&reg; constituci&oacute;n de la familia.</p> <p>&reg; acuerdos celebrados en la familia.</p> <p>&reg; sucesiones.</p> <p>&reg; adopci&oacute;n de p&aacute;rvulos.</p> <p>&nbsp;</p> <p>d) Derecho civil y criminal: 194-282</p> <p>&reg; da&ntilde;os personales.</p> <p>&reg; honorarios de determinadas profesiones.</p> <p>&reg; responsabilidades de los arquitectos y de los constructores.</p> <p>&reg; arrendamiento de personas, animales y cosas.</p> <p>&reg;compra y venta de esclavos.</p> <h1 style="text-align: center;"><span style="font-size: large;">- I -</span></h1> <h1 style="text-align: center;"><span style="font-size: large;">LA INFLUENCIA DEL CODIGO EN LAS TRADICIONES PATRIARCALES: EL CASO DE SARA Y SU ESCLAVA AGAR&nbsp;</span></h1> <p>&nbsp;</p> <p>En el momento de comparar esta legislaci&oacute;n con los textos de las Escrituras, es conveniente traer a recuerdo la advertencia del padre de Vaux<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn14">[14]</a>, que invita a la prudencia. Sin duda en mucho difiere el contexto de uno y de otros. Sin duda, en primer t&eacute;rmino debe entenderse que el c&oacute;digo, como gran parte de las leyes orientales fueron legisladas para poblaciones sedentarizadas, tan vez con una realidad sociocultural diferente a la de las sociedades patriarcales.</p> <p>Las referencias que, al respecto, pueda hallarse en las Escrituras, y por ende en las costumbres patriarcales, son de un orden que puede interpretarse m&aacute;s bien impl&iacute;citamente.</p> <p>Uno de los casos m&aacute;s objetivos en las costumbres familiares de los Patriarcas es el mencionado en Gn. 16, 1-6:&nbsp; <em>Saray, mujer de Abr&aacute;n, no le daba hijos. Pero ten&iacute;a una esclava egipcia, que se llamaba Agar, y dijo Saray a Abr&aacute;n: &laquo;Mira, Yahv&eacute; me ha hecho est&eacute;ril. Ll&eacute;gate, pues, te ruego a mi esclava. Quiz&aacute; podr&eacute; tener hijos de ella.&raquo; Abr&aacute;n escuch&oacute; el consejo de Saray. As&iacute; [...] tom&oacute; Saray [...] a su esclava, y se la dio por mujer a su marido Abr&aacute;n. Se lleg&oacute;, pues, &eacute;l a Agar que concibi&oacute;. Pero luego al verse ella encinta, miraba a su se&ntilde;ora con desprecio... Saray dio en maltratarla&nbsp; y ella huy&oacute; de su presencia</em>.</p> <p>Seg&uacute;n el C&oacute;digo de Hammurabi la esposa est&eacute;ril pod&iacute;a dar a su esposo a su esclava como mujer, reconociendo con derechos leg&iacute;timos a los p&aacute;rvulos nacidos de esta uni&oacute;n:</p> <p>&ldquo;&sect; 145 Si uno se ha casado con una oblata<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn15">[15]</a> y si &eacute;sta no le ha hecho tener hijos, si tiene intenci&oacute;n de casarse con una seguidora<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn16">[16]</a>, ese hombre podr&aacute; casarse con una seguidora y hacerla entrar en su casa. Esta seguidora no tendr&aacute; que igualarse a la oblata&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn17">[17]</a>.</p> <p>La reacci&oacute;n de maltrato a la esclava por parte de Sara, como castigo por su actitud est&aacute; contemplada en el art&iacute;culo siguiente:</p> <p>&ldquo;&sect; 146 [...] si a continuaci&oacute;n esta esclava se iguala a su ama, como ella ha dado a luz hijos, su ama no podr&aacute; venderla por dinero;&nbsp; volver&aacute; a ponerle la marca de las esclavas y la tendr&aacute; como esclava&rdquo;.</p> <p>En Gn. 21, 9-11, al parecer el complemento narrativo de lo anterior, sugiere que por pedido de Sara, Abrah&aacute;n despide de su esclava para que su hijo no herede sus privilegios. En este caso puntual habr&iacute;a una transgresi&oacute;n a lo reglado en &sect; 146.</p> <p>Tambi&eacute;n en Gn. 30, 1-6 y 9-13 el caso vuelve a repetirse con Raquel y con L&iacute;a respectivamente. La primera -ante la imposibilidad de fecundar-&nbsp; dio a Jacob, como mujer, a su esclava Bilh&aacute;. Propiamente, la segunda, &ldquo;que hab&iacute;a dejado de dar a luz&rdquo;, le dio a su sierva Zilp&aacute;.</p> <p>Es pertinente adherir a cuanto plantea el,&nbsp; ya referido, padre de Vaux respecto a esta cuesti&oacute;n: &ldquo;El matrimonio de Abrah&aacute;n con H&aacute;gar, sierva de Sara [...][ha] sido comparado con varios art&iacute;culos del C&oacute;digo de Hammurabi, los cuales prev&eacute;n que una esposa est&eacute;ril pod&iacute;a dar una esclava a su marido para que tuviera de ella hijos. Pero esos art&iacute;culos aluden al caso particular de la <em>nad&iacute;tu, </em>una sacerdotisa a la que no estaba permitido tener hijos&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn18">[18]</a>.</p> <p>&nbsp;</p> <h1 style="text-align: center;"><span style="font-size: large;">- II -</span></h1> <h1 style="text-align: center;"><span style="font-size: large;">SEMEJANZAS CON LOS TEXTOS LEGISLATIVOS MOSAICOS</span></h1> <p style="text-align: center;">&nbsp;</p> <p class="BodyText2">A continuaci&oacute;n, brevemente, se presentan -si se quiere a manera de pretendido paralelismo- aquellas &ldquo;semejanzas&rdquo; que es factible hallar entre el c&oacute;digo de Hammurabi y&nbsp; algunos textos de la legislaci&oacute;n mosaica:</p> <h2><span style="font-size: medium;">1. Ante el falso testigo</span></h2> <h2><span style="font-size: x-small;">Dt. 19, 18-19: Si resulta que el testigo es un testigo falso, que ha acusado falsamente a su hermano, har&eacute;is con &eacute;l lo que &eacute;l pretend&iacute;a hacer con su hermano<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftn19">[19]</a>.</span></h2> <p>&sect; 3 Si uno se presenta a un proceso para un falso testimonio y no puede confirmar lo que ha dicho, si ese proceso es un proceso de vida, ese hombre ser&aacute; entregado a la muerte.</p> <p>&nbsp;</p> <h2><span style="font-size: medium;">2. Derecho de propiedad</span></h2> <h3><span style="font-size: small;">El esclavo</span></h3> <p>Dt., 23, 16: <em>No entregar&aacute;s a su amo el esclavo que se haya acogido a ti huyendo de &eacute;l</em>.</p> <p>&sect; 16 Si uno oculta en su casa a un esclavo o a una esclava fugitiva del palacio o de un hombre de pueblo, y no lo presenta ante la llamada del heraldo, ese due&ntilde;o de casa ser&aacute; ejecutado.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Ex. 21, 7-11:&nbsp; <em>Si un hombre vende a su hija por esclava, &eacute;sta no saldr&aacute; como salen los</em></p> <p><em>esclavos. Si no agrada a su se&ntilde;or, al que hab&iacute;a sido destinada, &eacute;ste permitir&aacute; su rescate. No podr&aacute; venderla a extranjeros, trat&aacute;ndola con enga&ntilde;o. Si la destina para su hijo, la tratar&aacute; como a sus hijas. Si toma para s&iacute; otra mujer, no privar&aacute; a la primera de la comida, del vestido ni de los derechos conyugales. Y si no le da estas tres cosas, ella podr&aacute; irse de balde, sin pagar nada</em>.</p> <p>&sect; 117 Si una obligaci&oacute;n ha forzado a alguien a vender por dinero&nbsp; a su esposa, a su hijo o a su hija, o a no dejar de darlos en pago de una deuda, ellos trabajar&aacute;n tres a&ntilde;os en casa de su comprador o de su detentor; su liberaci&oacute;n tendr&aacute; lugar al cuarto a&ntilde;o.</p> <h3><span style="font-size: small;">El hurto</span></h3> <p>Ex. 21, 37: <em>Si uno roba un buey o una oveja, y los mata o vende, restituir&aacute; cinco bueyes por el buey, y cuatro ovejas por la oveja.</em></p> <p>&sect; 8 Si uno ha robado un buey o un carnero [...], tanto si es de un dios o del palacio, restituir&aacute; treinta veces; si es de un hombre del pueblo, restituir&aacute; diez veces.</p> <h3><span style="font-size: small;">El rapto ilegal</span></h3> <p>Ex. 21,16: <em>El que rapte a una persona, la haya vendido o est&eacute; todav&iacute;a en su poder, morir&aacute;</em>.</p> <p>&sect; 14 Si uno roba a alguno (otro) un joven, ser&aacute; ejecutado.</p> <p>&nbsp;</p> <h2><span style="font-size: medium;">3. Derecho civil y criminal</span></h2> <h2><span style="font-size: small;">Golpes y heridas. Causa de aborto</span></h2> <p>Ex. 21, 15. 17: <em>El que pegue a su padre o a su madre, morir&aacute;... El que maldiga a su padre y a su madre morir&aacute;. </em></p> <p>&sect; 195 Si un hijo golpea a su padre, se le cortar&aacute; la mano.</p> <p><em>&nbsp;</em></p> <p>Ex. 21, 18-19: <em>Si dos hombres ri&ntilde;en y uno hiere a otro con una piedra o con el pu&ntilde;o, sin causarle la muerte, pero oblig&aacute;ndolo a guardar cama, si el herido puede levantarse y andar por la calle, apoyado en su bast&oacute;n, entonces el que lo hiri&oacute; ser&aacute; absuelto, pero deber&aacute; indemnizar el tiempo de paro y los gastos de curaci&oacute;n.</em></p> <p>&sect; 206 Si uno golpea a otro en una ri&ntilde;a y le causa una herida, ese hombre jurar&aacute; &ldquo;No le golpe&eacute; expresamente&rdquo;, y le pagar&aacute; al m&eacute;dico.</p> <p><em>&nbsp;</em></p> <p>Ex. 21, 23-24:<em> Pero si se produjeran otros da&ntilde;os, entonces pagar&aacute;s vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie...</em></p> <p>&sect; 196 Si uno le saca el ojo a un notable, se le sacar&aacute; el ojo.</p> <p>&sect; 197 Si le rompe un hueso a un notable, se le romper&aacute; un hueso.</p> <p>&sect; 200 Si uno le hace caer un diente a un hombre de su rango, se le har&aacute; caer un diente.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Ex. 21, 26: <em>Si uno hiere a su esclavo o a su esclava en el ojo y lo deja tuerto, le dar&aacute; libertad en compensaci&oacute;n del ojo.</em></p> <p>&sect; 199 Si le saca un ojo a un esclavo de alguien o le rompe un hueso al esclavo de alguien, pagar&aacute; la mitad de su precio de rescate.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Ex. 21, 22: <em>Si, en el curso, alguien golpea a una mujer encinta, provoc&aacute;ndole el aborto, pero sin causarle otros da&ntilde;os, el culpable deber&aacute; indemnizar con lo que le pida el marido de la mujer y determinen los jueces.</em></p> <p>&sect; 209 Si uno golpea a la hija de un notable y le hace expulsar su feto, pagar&aacute; 10 siclos de plata por el feto.</p> <p>&sect; 211 Si hace expulsar su feto a la hija de un hombre de pueblo golpe&aacute;ndola, pagar&aacute; 5 siclos de plata.</p> <p>&sect; 213 Si golpea a la esclava de uno y le hace expulsar el feto, pagar&aacute; 2 siclos de plata.</p> <p>&nbsp;</p> <h1 style="text-align: center;"><span style="font-size: medium;">BIBLIOGRAF&Iacute;A</span></h1> <p style="text-align: center;">&nbsp;</p> <p><em>Biblia de Jerusal&eacute;n</em>, Nueva edici&oacute;n revisada y aumentada, Bilbao, Descl&eacute;e de Brouwer, 1998</p> <p>BRIGHT, John: <em>La  Historia</em><em> de Israel</em>, Bilbao, Descl&eacute;e de Brouwer, 1977.<em> </em></p> <p>DHEILLY, J.: <em>Diccionario B&iacute;blico</em>, Barcelona, Herder, 1970.</p> <p>PRITCHARD, James B.: <em>Atlas de la Biblia</em>, Barcelona, Plaza &amp; Jan&eacute;s, 1991.</p> <p>RICCIOTTI, Giuseppe:<em> Historia de Israel</em>, Barcelona, Luis Miracle, 1966, t. I (&ldquo;De los or&iacute;genes a la cautividad&rdquo;).</p> <p>ROLLA, Armando: <em>La Biblia</em><em> frente a los &uacute;ltimos descubrimientos, </em>Buenos Aires, Paulinas, 1961.</p> <p>SICRE, Jos&eacute; L.:<em> &ldquo;Con los pobre de la tierra&rdquo;. La justicia social en los profetas de Israel</em>, Madrid, Cristiandad, 1984.</p> <p>SEUX, Marie-Joseph: <em>Leyes del Antiguo Oriente</em>, Navarra, Verbo Divino, 1992 (Col. &ldquo;Documentos en torno a la Biblia&rdquo;, 15).</p> <p>VAUX, R. de: <em>Historia Antigua de Israel</em>, Madrid, Cristiandad, t. I.</p> <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Instituciones del Antiguo Testamento</em>, Barcelona, Herder, 1964.</p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="text-decoration: underline;">Traducci&oacute;n del c&oacute;digo:</span></p> <p>&nbsp;</p> <p>MEEK, Theophile J. (trad.), &ldquo;El C&oacute;digo de Hammurabi&rdquo;, en PRITCHARD, James B. (comp.): <em>La sabidur&iacute;a del Antiguo Oriente. Antolog&iacute;a de los textos e ilustraciones</em>, Barcelona, Garriga, pp. 163-195.</p> <div><br /> <hr width="33%" size="1" /><div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref1">[1]</a> Un cursivo muy antiguo empleado por los escribas de Hammurabi. Tambi&eacute;n responde a este modo de escritura el c&oacute;digo de Bilalama, anterior al de Hammurabi.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref2">[2]</a> ARMANDO ROLLA, <em>La Biblia</em><em> frente a los &uacute;ltimos descubrimientos</em>, Buenos Aires, Paulinas, 1961, p. 234.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref3">[3]</a> <em>Ib&iacute;dem</em>, p. 236.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref4">[4]</a> Cfr. R. DE VAUX, <em>Instituciones del Antiguo Testamento</em>, Barcelona, Herder, 1964, p. 208.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref5">[5]</a> MARIE-JOSEPH SEUX, <em>Leyes del Antiguo Oriente</em>, Navarra, Verbo Divino, 1992 (Col. &ldquo;Documentos en torno a la Biblia&rdquo;, 15), p. 15. Cfr. ROLLA, <em>op. cit</em>., p. 232s.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref6">[6]</a> ROLLA, <em>op. cit.</em>, p. 233.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref7">[7]</a> Este dato lo trae R. DE VAUX, op. cit., p. 208. Aunque otros estudios se&ntilde;alan que el reinado de Lipit-Istar se habr&iacute;a extendido entre 1934 y 1924 a. C. (Cfr. SEUX, <em>op. cit.</em> p. 9).</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref8">[8]</a> En JOHN BRIGHT, <em>La Historia</em><em> de Israel</em>, Bilbao, Descl&eacute;e de Brouwer, 1977, p. 64 se data al reinado de Hammurabi en el per&iacute;odo 1728-1686 d.C.<em> </em></p> <p>&nbsp;</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref9">[9]</a> GIUSEPPE RICCIOTTI, <em>Historia de Israel</em>, Barcelona, Luis Miracle, 1966, t. I (&ldquo;De los or&iacute;genes a la cautividad&rdquo;), p. 14.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref10">[10]</a> BRIGHT, <em>op. cit</em>., p. 64s.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref11">[11]</a> Estas leyes se denominan &ldquo;casu&iacute;sticas&rdquo;, mientras que las otras -suelen comenzar &ldquo;har&aacute;s...no har&aacute;s&rdquo;- son &ldquo;apot&iacute;cticas&rdquo;.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref12">[12]</a> Citado por JOSE L. SICRE, <em>&ldquo;Con los pobre de la tierra&rdquo;. La justicia social en los profetas de Israel</em>, Madrid, Cristiandad, 1984, p. 40.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref13">[13]</a> Cfr. J. DHEILLY, <em>Diccionario B&iacute;blico</em>, Barcelona, Herder, 1970, p. 522.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref14">[14]</a> DE VAUX, <em>Historia Antigua de Israel</em>, Madrid, Cristiandad, t. I,&nbsp; p. 244.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref15">[15]</a> Oblata (naditu), palabra derivada de un verbo que significa &ldquo;echar, poner, situar&rdquo;. Mujer dedicada a dios, generalmente no casada, a la cual no se le permit&iacute;a procrear pues viv&iacute;a en una especie de comunidad.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref16">[16]</a> Seguidora. Mujer que era tomada por un hombre cuando su esposa (oblata) no pod&iacute;a concebir hijos.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref17">[17]</a> La versi&oacute;n de los art&iacute;culos de c&oacute;digo est&aacute; tomada de SEUX, <em>op. cit.</em></p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref18">[18]</a> DE VAUX, <em>Historia...</em> cit., p. 245.</p></div> <div><p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Escritorio/FILOSOF%C3%8DA%20Y%20TEOLOG%C3%8DA/Filosof%C3%ADa%20y%20Teolog%C3%ADa/Teolog%C3%ADa.%20Historia%20de%20las%20Sagradas%20Escrituras%201.DOC#_ftnref19">[19]</a> En cursiva de transcribe en texto b&iacute;blico, y en letra corriente el texto del c&oacute;digo.</p></div></div>]]></description><pubDate>Sun, 08 Aug 2010 03:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>Las edades del poeta (Esbozo para una biograf&#xED;a de Enrique Catani)</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2010/072605-las-edades-del-poeta-esbozo-para-una-biografia-de-enrique-catani-.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2010/072605-las-edades-del-poeta-esbozo-para-una-biografia-de-enrique-catani-.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>Prefacio</strong>&nbsp;<br /> Nueve de Julio, ciudad en el oeste aletargado,<br /> quietud de pueblo de provincia, de calles polvorientas;<br /> imagen de luces mortecinas..., lejano pasado.<br /> Quiso el destino en esas horas que parec&iacute;an lentas,<br /> apenas nacido el siglo veinte, en un a&ntilde;o dorado,<br /> que all&iacute; viera la luz, lozano &aacute;rbol de mejores vetas.<br /> &iexcl;Feliz de ti floreciente aldea! que encuentras tu meta;<br /> &iexcl;has sido elegida cuna de un grande y noble poeta!.<br /> <br /> <strong>Infancia</strong><br /> Desde ni&ntilde;o su sensible talento, fervor de fuego,<br /> le abri&oacute; paso a la imagen po&eacute;tica, a la belleza.<br /> Y, as&iacute;, cerca de las bellas letras y del trivial juego<br /> cant&oacute; al amor, contra la vulgaridad y la tibieza.<br /> <br /> <strong>Adolescencia</strong><br /> Ten&iacute;a su viol&iacute;n algo de extra&ntilde;o, acaso distinto.&nbsp;<br /> &iquest;Era, tal vez, algo m&aacute;gico?... Mas no, esa melod&iacute;a<br /> se fund&iacute;a en difuso resplandor, almagre y tinto,<br /> y encend&iacute;a su fulgor, ardiente sol del mediod&iacute;a.<br /> <br /> <strong>Juventud</strong><br /> Proficua juventud, preludio de dechado destino,<br /> con el m&iacute;stico y fascinador efluvio de las musas,<br /> fue all&iacute; donde descubri&oacute; su ideal, un camino.<br /> ...Y cant&oacute; a su ciudad, a la vida esencial, a sus cosas.<br /> <br /> <strong>Adultez</strong><br /> Su lirismo fue genial, su prosa sutil e incisiva;<br /> fino estilo tuvo el escritor, coraz&oacute;n grande el maestro.&nbsp;<br /> Parco ante el paneg&iacute;rico y complaciente en la diatriba;<br /> sab&iacute;a abrevar de dulces fuentes: su lumen y su estro.<br /> <br /> <strong>Ep&iacute;logo</strong><br /> A las puertas del para&iacute;so, ah&iacute; puesto por la muerte,<br /> le aguardaban Virgilio y Dante entre la celestial bruma.<br /> -&iquest;Merezco tanto?, pens&oacute; el poeta, ante tama&ntilde;a suerte<br /> mientras ofrendaba toda su riqueza: un libro y una pluma.</p><p style="text-align: center;"><strong><em>H&eacute;ctor Jos&eacute; Iaconis</em></strong></p>]]></description><pubDate>Mon, 26 Jul 2010 03:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>UN LIBRO DE HECTOR JOSE IACONIS</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2006/072901-un-libro-de-hector-jose-iaconis.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2006/072901-un-libro-de-hector-jose-iaconis.php</guid><description><![CDATA[<p><p><a href="http://energiaelectrica.blogia.com"><strong>MAS INFORMACION</strong></a></p></p>]]></description><pubDate>Sat, 29 Jul 2006 02:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>HISTORIA DE 9 DE JULIO (BS. AS.): LA MASONERIA Y SUS HOMBRES</title><link>https://archivum-historicum.blogia.com/2006/012401-historia-de-9-de-julio-bs-as-la-masoneria-y-sus-hombres.php</link><guid isPermaLink="true">https://archivum-historicum.blogia.com/2006/012401-historia-de-9-de-julio-bs-as-la-masoneria-y-sus-hombres.php</guid><description><![CDATA[<p><p><strong>LOS ORIGENES DE LA PRIMER LOGIA MASÓNICA EN  9 DE JULIO. 1878-1882</strong><br /><em>Por Héctor José Iaconis.</em></p><p>No se pretende, desde la brevedad de esta nota, trazar una exposición acabada acerca de la Historia y la Evolución de la Masonería en 9 de Julio. Esa prolongada tarea la hemos iniciado hace ya bastante tiempo y su conclusión, ante la complejidad de la temática, reportará otro tanto. <br />Tampoco referiremos aquí acerca del objeto y los fines de esta sociedad secreta. Damos por entendido que los lectores podrán recurrir para ello a una abundante bibliografía existente al respecto y muy abundante en las páginas de Internet.<br />Aquí tan sólo nos permitiremos citar el origen de la primera Logia constituida en 9 de Julio.</p><p>LA FUNDACIÓN DE &#8220;IGUALDAD&#8221;<br />De ningún modo puede sugerirse que la francmasonería masonería aparece en 9 de Julio recién después de constituida la logia. Realmente, ésta está presente desde las horas mismas de la fundación del Partido; y, más aún, durante el período post fundacional (1870-1878).<br />No existen constancia de la existencia de una logia, anterior a &#8220;Igualdad&#8221;. En cambio sabemos que varios militares y civiles pertenecientes a esta sociedad ya vivía en estas tierras. Desde Julio de Vedia, propuesto en agosto de 1858 para componer la Logia &#8220;Confraternidad Argentina Nº 2&#8221;, y siguiendo por algunos jefes de frontera, componen una lista de masones afincados en 9 de Julio, en la comandancia militar o, más tarde, en el Fuerte &#8220;General Paz&#8221;.<br />Recién el 21 de junio de 1878, fue fundada la Logia &#8220;Igualdad&#8221;, en 9 de Julio, recibiendo el nº 61(1). Ese nombre, muy significativo para todo iniciado en los rituales de la masonería, le fue impuesto después de haber sido sugerido el de &#8220;Julio de Vedia&#8221;. Esta última designación debió ser rechazada por la Gran Logia de Buenos Aires, por tratarse del nombre de una persona aún viva(2).<br />El primero en ocupar el cargo de venerable maestro fue Raimundo Prieto, un vecino con bastante gravitación en la sociedad. Los restantes cargos le correspondieron a Hermenegildo Berdera, como 1º Vigilante; Nicolás L. Robbio, 2º Vigilante; Enrique Bouquet, Orador; Daniel Campillo, Secretario y Esteban  Sayavedra, Guardasellos (3).</p><p>LOS PRIMEROS TRABAJOS. NUEVAS INCORPORACIONES<br />La vida de &#8220;Igualdad&#8221; parece haber sido bastante activa desde los días mismos de su fundación. Para mediados de 1879 la Logias ya contaba con veintitrés hermanos.<br />Entre septiembre de 1879 y el 24 de julio de 1881 la Logia había dejado de operar, retomando sus trabajos con una renovada fuerza. Según los documentos aún conservados, puede inferirse que una especie de aires de renovación habrían ingresado en la novel taller.<br />En diciembre de ese año se había concretado las elecciones de las autoridades, quedando conformado del siguiente modo:<br />Venerable Maestro: Hermenegildo Verdera.<br />Primer Vigilante: Nicolás L. Robbio. <br />Segundo Vigilante: Pastor Dorrego.<br />Orador: Enrique Bouquet.<br />Secretario: Pedro Barbé.<br />Tesorero: Raimundo Prieto.<br />Primer Experto: Antonio Lautre.<br />Segundo Experto: Hermengildo Sanz.<br />Hospitalario: Nicolás Gallo.<br />Primer Diácono: Julián Cagiga.<br />Segundo Diácono: José Lavandeira.<br />Maestro de Ceremonias: Alfredo Thamm.<br />Guarda Sellos: Antonio Ayarza.<br />Guarda Templo: Genaro Sainz(4). <br />Por esos días, la logia de 9 de Julio contaba 25 miembros: 15 maestros, un compañero y 9 aprendices.<br />Entre finales de 1881 y durante el año siguiente el trabajo fue bastante intenso.  Siete hermanos recibía el aumento de grado, de Compañero a Maestro:<br />&#8226;	Pastor Dorrego.<br />&#8226;	Epitasio Meirelles.<br />&#8226;	Juan Ayarza, español, 39 años de edad, casado, comerciante.<br />&#8226;	Alfredo Thamm, alemán, 34 años de edad, casado, agrimensor.<br />&#8226;	Julian Cagiga, español, 42 años, casado, comerciante.<br />&#8226;	Genaro Sainz, español, 31 años de edad, comerciante.<br />&#8226;	Juan Saez, español, 44 años, casado, talabartero, (5). <br />Y otros tantos, respetables vecinos del pueblo eran iniciados en los misterios masónicos, según su grado:<br />&#8226;	Cosme Romero, argentino, 56 años de edad, casado, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.<br />&#8226;	Antonio Rodoni, suizo, 45 años de edad, casado, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.<br />&#8226;	Daniel Tabois, francés, 36 años de edad, soltero, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.<br />&#8226;	Ramón Rey, español, 34 años de edad, casado, platero, iniciado el 29 de octubre de 1882.<br />&#8226;	Ramón Monteverde, suizo, 34 años de edad, soltero, fondero, iniciado el 29 de octubre de 1882.<br />&#8226;	Matías González, español, 30 años de edad, casado, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.<br />En noviembre del mismo año, los vecinos  Ramón Torrella y Benigno Saínz comenzaban a formar parte del taller; y, además, era incorporado Miguel Aparicio &#8220;Mendizábal&#8221;, un inmigrante español, iniciado en la Logia &#8220;Estrella de León&#8221; nº 133, el 26 de marzo de 1880.</p><p>LAS ACTIVIDADES<br />Además de las actividades propias del taller, durante sus tenidas (reuniones), había sido desplegado una tarea, a acuerdo con el número de sus miembros y el contexto del valle donde se hallaban, filantrópica valiosa. Al mismo tiempo de ocuparse de la educación de los indígenas procuraba la asistencia de los desvalidos del lugar. Sus miembros, cabe destacar, eran dueños de un poder adquisitivo mas o manos importante, para la época, lo que permitía poder destinar las donaciones a ese tipo de obras.<br />Una revista masónica, a fines de 1882, elogiaba el &#8220;gran movimiento&#8221; existente en &#8220;este centro masónico del Valle del 9 de Julio&#8221;(7).</p><p></p><p>NOTAS<br />(1) ARCHIVO DE LA GRAN LOGIA DE LIBRES Y ACEPTADOS MASONES (en adelante, A.G.L.), Bs. As., Sup.&#8217;. Cons.&#8217;. y Gr.&#8217;.Oriente de la República Argentina. Pod.&#8217;. Ejecutivo de la Ord.&#8217;. , Registro de Cartas Constitutivas,   1902, folio 48.    <br />(2) Alcibíades Lappas, &#8220;La Masonería en la ocupación del Desierto&#8221;, en &#8220;Revista Histórica&#8221;, Buenos Aires, Instituto Histórico de la Organización Nacional, tomo IV, nº 8, enero-junio de 1981, página 201.<br />(3) A.G.L. Documentos de la Logia Igualdad, c. 7, Nota  de julio de 1878.<br />(4) &#8220;La Acacia&#8221;, Revista General de la Masonería en los Valles del Plata, año III, nº 2, Buenos Aires, 1 de febrero de 1882, página 32.<br />(5) A.G.L. Documentos de la Logia Igualdad, Nota de H. Berdera (venerable) y de P. Barbé (secretario) al Secretario General de la Orden en Buenos Aires, Valle del 9 de Julio, 19 de junio de 1882.<br />(6) Ibidem. Nota al Gran Secretario de la Orden, Valle del 9 de Julio, 29 de octubre de 1882.<br />(7) &#8220;La Acacia&#8221;, año III, nº 17, 1 de diciembre de 1882, página 217.<br /></p></p>]]></description><pubDate>Tue, 24 Jan 2006 12:18:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
